Stellantis hará una apuesta importante por dos de sus marcas estadounidenses, invirtiendo más de 13.000 millones de dólares.
Stellantis anunció este martes una inversión histórica de 13.000 millones de dólares en Estados Unidos, destinada a revitalizar sus marcas más emblemáticas en ese mercado. Jeep y Dodge serán las más beneficiadas, apuntando especialmente a reforzar la producción nacional. Según la automotriz, el plan de gastos se desplegará durante los próximos cuatro años.
Siendo así, la producción estadounidense de Jeep y Dodge debería aumentar un 50% y crear más de 5.000 empleos en plantas de estados como Illinois, Ohio, Michigan e Indiana. Las proyecciones incluyen la introducción de cinco nuevos vehículos y actualizaciones de por lo menos 19 modelos existentes, además de la producción de un nuevo motor de cuatro cilindros.
Entre los lanzamientos anunciados figuran la reapertura de la planta de Belvidere (Illinois) para fabricar dos modelos Jeep, incluido el Cherokee para el mercado doméstico. También se desarrollará la producción de una nueva pick-mediana en Toledo (Ohio) y el desarrollo de un SUV grande con arquitectura de rango extendido, se llevará a cabo en Warren (Michigan).

Nuevos Jeep y Dodge se producirán en EE.UU. a partir de 2027
Si bien los planes ya están plasmados en documentos, las primeras producciones previstas en Estados Unidos arrancarán entre 2027 y 2028. Una decisión que llega en un contexto de presión por aranceles y de necesidad de mejorar la rentabilidad en Norteamérica. Otro objetivo de Stellantis es recuperar couta de mercado en un contexto con debilidades durante el último par de años.
Sumado al compromiso con la producción en Estados Unidos, la millonaria inversión de 13.000 millones de dólares también apuesta por SUVs, pick-ups y plataforma con motores de combustión o sistemas de propulsión híbridos de rango extendido, como una respuesta a la baja demanda de los estadounidenses por eléctricos puros.
Las nuevas estrategias se pueden interpretar como un ajuste hacia productos de mayor margen y un retraso en la transición total de vehículos eléctricos en Norteamérica. Afirmación que se comprueba en la cancelación de algunos proyectos EV existentes como la RAM 1500 REV EV, y la reactivación de icónicos componentes, vehículos y divisiones de combustión.

Cambios en las estrategias
Estos giros estratégicos en los planes de Stellantis están sucediendo justo después de la salida de Carlos Tavares del cargo de CEO de la automotriz, y con Antonio Filosa ahora al mando. Por lo menos en Estados Unidos, las medidas están siendo bien recibidas por los diferentes actores de la industria y el mercado local, e incluso son una respuesta a sus peticiones.
Aunque se plantean importantes resultados, esta inversión representa un esfuerzo importante en un momento complejo, en el cual el conglomerado automotriz ha registrado una reducción en las cifras de ventas y rentabilidad durante 2025. Creer en el resurgimiento de Jeep y Dodge es ahora la gran apuesta, respaldados por el valor de marca que aún conservan en EE.UU.
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Jessica Paola Vera García. Fuente: Stellantis.








