BYD acaba de cerrar un negocio tan grande que sus baterías podrían equipar más de 186.000 carros eléctricos. Pero no terminarán en ningún vehículo.

Mientras la industria automotriz se concentra en la carrera por vender más carros eléctricos, BYD acaba de demostrar que sus baterías pueden ser igual de valiosas lejos de los concesionarios. El fabricante chino firmó un acuerdo con la empresa energética emiratí Masdar para suministrar 11,275 GWh de sistemas de almacenamiento de energía, una cifra que por sí sola equivale a la capacidad necesaria para fabricar más de 186.000 automóviles eléctricos de pasajeros.

El contrato forma parte del proyecto “Round The Clock”, una gigantesca iniciativa que se desarrolla en Abu Dabi y que combinará una planta solar de 5,2 GW con sistemas de almacenamiento energético capaces de suministrar electricidad limpia de forma continua durante las 24 horas del día. En total, la instalación requerirá 19 GWh de capacidad de almacenamiento, una de las mayores cifras registradas para una única planta de este tipo.

La magnitud del proyecto también refleja el creciente protagonismo de las empresas chinas en el mercado energético global. Además de BYD, otro fabricante chino, Sungrow, obtuvo un contrato por 7,5 GWh para la primera fase de la iniciativa. Entre ambas compañías cubrirán la totalidad de la demanda de almacenamiento del complejo, dejando por fuera a competidores internacionales y consolidando la presencia de la tecnología china en uno de los mercados energéticos más importantes del mundo.

BYD baterías proyecto Abu Dabi

Batería Blade sale del carro

Uno de los aspectos más llamativos del acuerdo es que BYD utilizará una evolución de la tecnología Blade Battery que equipa muchos de sus caarros eléctricos. En este caso, la compañía recurrirá a su sistema de almacenamiento Haohan, equipado con enormes celdas de 2.710 Ah diseñadas específicamente para aplicaciones estacionarias.

Según la compañía, estas celdas incrementan la capacidad energética de cada unidad en más de un 300% frente a configuraciones anteriores. Esto permite reducir considerablemente la cantidad de conexiones necesarias dentro del sistema y simplificar la arquitectura general de la instalación.

BYD asegura que esta solución reduce entre un 70% y un 80% la complejidad del sistema de gestión de baterías. De igual manera, cada contenedor estándar de 20 pies puede almacenar hasta 10 MWh de energía, optimizando el espacio requerido para desarrollar proyectos de gran escala.

BYD baterías proyecto Abu Dabi

Más allá de los autos eléctricos

Aunque BYD es conocida principalmente por sus autos eléctricos, el almacenamiento energético se está convirtiendo rápidamente en una de sus áreas estratégicas de crecimiento. La empresa busca aprovechar las mismas cadenas de suministro y capacidades industriales que utiliza para fabricar baterías de vehículos eléctricos, trasladando esas economías de escala al sector energético.

La meta es ambiciosa: reducir los costos de fabricación hasta 0,3 yuanes por vatio-hora (aproximadamente 0,04 dólares), una cifra que podría aumentar la competitividad de los sistemas de almacenamiento frente a otras tecnologías disponibles en el mercado.

Este movimiento también intensifica la competencia con gigantes del sector como CATL, que recientemente presentó su sistema de almacenamiento energético Tener. Lo que está ocurriendo es una transformación profunda del negocio de las baterías: los fabricantes que dominaron el mercado automotor ahora buscan liderar también la infraestructura energética mundial.

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Paola Reyes Bohórquez.