El CEO de Hyundai confirmó un giro estratégico del grupo: más inversión en Estados Unidos, aprendizaje directo del mercado chino y una fuerte apuesta por robótica e IA.
La industria automotriz global está cambiando a un ritmo que no da margen para la pausa, y en Hyundai lo tienen claro. Así lo dejó ver José Muñoz, CEO de la compañía, en una entrevista concedida a The Wall Street Journal, donde habló sin rodeos sobre inversión, tecnología y la presión competitiva que hoy marca China.
Muñoz fue contundente al describir el momento que atraviesa el negocio: “estamos centrados en acelerar”. Y no se trata solo de producir más, sino de hacerlo antes. Según explicó, las reglas comerciales cambian de forma constante y la tecnología avanza tan rápido que retrasar decisiones estratégicas implica quedarse atrás. Por eso, el objetivo del grupo es comprimir los plazos industriales y hacer que las inversiones empiecen a rendir lo antes posible.
Ese planteamiento se refleja con claridad en la hoja de ruta de Hyundai Motor Group para Estados Unidos. Entre 2025 y 2028, la compañía destinará 26.000 millones de dólares, equivalentes a unos 21.800 millones de euros, a reforzar su presencia industrial en ese país.

Plan de Hyundai
El plan incluye inversiones en la cadena de suministro, ampliación de la capacidad productiva y un fuerte impulso a la robótica industrial. Dentro de ese paquete destaca la construcción de una nueva acería en Louisiana y una instalación de robots con capacidad anual de 30.000 unidades, pensada para apoyar la automatización de las plantas.
La apuesta por EE. UU. va acompañada de un ambicioso objetivo de localización. Según Muñoz, Hyundai quiere que en 2030 el 80 % de los vehículos que venda en Estados Unidos se produzcan localmente, frente a un nivel actual cercano al 50 %. El directivo aseguró que el grupo va “en línea” con ese plan y subrayó que, una vez una planta entra en funcionamiento, frenar el ciclo inversor deja de ser una opción viable.
Sin embargo, uno de los mensajes más llamativos de la entrevista llegó cuando Muñoz habló de China. “Antes iba a China a enseñarles sobre competencia; ahora voy a aprender”, afirmó, en una frase que resume el cambio de equilibrio en la industria global del automóvil. El contexto no es menor: los fabricantes chinos han logrado reducir costos, acelerar el desarrollo de nuevos modelos y presionar los precios como nunca antes.

Lanzamientos
Para responder a ese escenario, Hyundai prepara una ofensiva de producto específica para el mercado chino. El plan pasa por lanzar alrededor de 20 nuevos modelos eléctricos, una cifra que refleja tanto la magnitud del desafío como la necesidad de acortar ciclos de desarrollo y ajustar la estructura de costos a un entorno extremadamente competitivo.
Esa respuesta no es solo comercial, sino también estratégica. Muñoz lo explicó con una redefinición clara del ADN del grupo: “Vendemos autos, pero esencialmente necesitamos convertirnos en una empresa tecnológica y de movilidad”. Software, automatización e inteligencia artificial dejan de ser complementos y pasan a ocupar un lugar central tanto en el producto como en los procesos industriales.
La robótica es uno de los pilares de esa transformación. Según informó Reuters, Hyundai planea desplegar robots humanoides Atlas a partir de 2028 en su planta de Georgia, EE.UU. La introducción sería gradual, comenzando con tareas de secuenciación de piezas y ampliando funciones conforme se validen los estándares de seguridad y calidad.
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Paola Reyes Bohórquez.







