CEO de General Motors tachó de “insostenible” la feroz competencia de más de 100 fabricantes de carros eléctricos en el mercado chino. Guerra de precios pone en jaque la industria.
Mary Barra, CEO de General Motors, encendió las alarmas internacionales al afirmar que el escenario actual en China para la industria automotriz “no es sostenible” debido a la intensa competencia y la persistencia de subvenciones que distorsionan el mercado.
En una entrevista con el podcast Decoder, Barra declaró que “ahora mismo, se está produciendo una guerra de precios increíble. No es posible tener a más de 100 fabricantes diferentes tratando de competir entre ellos, especialmente ahora que están compitiendo en precio”.
China, que ha sido durante años el mercado más grande del mundo para la industria de automóviles, afronta ahora un panorama complejo. La proliferación de marcas y submarcas locales ha desembocado en una saturación del mercado, según Barra.

Mercado automotor en riesgo
De acuerdo con la CEO, “también añadiría que el mercado está sobresaturado en China, lo que está causando desde un punto de vista de negocios, que se exporte a otros países, pero es que también lo están haciendo en muchos casos contando con grandes subsidios”. Esta situación, según la ejecutiva de GM, pone en riesgo la sostenibilidad del negocio automotriz allí.
Entre los datos más recientes que confirman ese estrés en el mercado chino, destacan las cifras de BYD Auto, marca líder en China. En septiembre de 2025, BYD registró una caída del 5,5 % en sus ventas domésticas frente al mismo mes del año anterior, rompiendo una racha de crecimiento que duraba 19 meses.
De igual modo, las exportaciones chinas de vehículos eléctricos y vehículos enchufables aumentaron un 100 % interanual hasta 222.000 unidades ese mes, un movimiento de las firmas locales para buscar mercados externos ante la caída de la demanda interna y la presión competitiva.

Sobrecapacidad china
Barra subrayó que este entorno de sobrecapacidad y guerra de precios tiene implicaciones directas para fabricantes globales como GM. “Tenemos que replantearnos qué es un negocio sostenible porque la situación que tienen ellos ahora mismo no es nada sostenible”.
A su vez, añadió que la eliminación de los subsidios en Estados Unidos, como los créditos de hasta 7.500 dólares por comprar vehículos eléctricos nuevos o 4.000 dólares por usados, también presagia un crecimiento más lento del segmento de eléctricos, aunque confía en que “todavía habrá crecimiento”.
Este desbordamiento de la oferta en China no solo afecta a los gigantes consolidados; incluso las firmas mejor posicionadas ya advierten del peligro. En noviembre de 2024, el fundador de Xpeng Motors, He Xiaopeng, afirmaba que quizá solo siete grandes compañías chinas sobrevivirían en la próxima década ante la avalancha de competidores.

Escenario complejo
El trasfondo de estas declaraciones se encuentra en la combinación explosiva de tres fuerzas: subvenciones estatales elevadas en China que distorsionan la competencia, más de 100 fabricantes locales que compiten en precios agresivos, y unas condiciones regulatorias y de mercado que favorecen cada vez más la movilidad eléctrica.
Todo ello plantea un escenario de presión severa para empresas internacionales. En este sentido, General Motors ya ha anticipado que ralentizará su ritmo de crecimiento en eléctricos fuera de Norteamérica, alineándose a una realidad de menor estímulo estatal que la que gozaron hasta ahora.
Por su parte, las autoridades chinas han comenzado a frenar los incentivos en algunas regiones y a intervenir en los acuerdos de precios para evitar la caída de márgenes y la aparición de quiebras masivas de fabricantes. Este ajuste provoca que muchas marcas se replanteen su estrategia doméstica y aceleren su internacionalización. Las exportaciones crecieron justamente como resultado del exceso de oferta interna.
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Paola Reyes Bohórquez.







