Toyota analizó el impacto de los daños en su planta de motores en Brasil, la continuidad de la Hilux más allá de 2026 y el crecimiento de Kinto como plataforma de movilidad.

En una rueda de prensa, el presidente de Toyota Argentina, Gustavo Salinas, y el director comercial, Ignacio Limpenny, repasaron algunos de los temas más sensibles para la marca en la región. Entre la agenda se discutió sobre la situación de la planta de motores en Brasil, el futuro de la Hilux, la evolución de Kinto y el impacto potencial del reciente acercamiento comercial entre Argentina y Estados Unidos.

Uno de los ejes de la conversación fue el análisis de los daños sufridos en la planta de motores de Toyota en Brasil, afectada recientemente por un fuerte temporal en Porto Feliz, estado de São Paulo. El incidente provocó daños estructurales severos en la fábrica y obligó a frenar la producción de motores y, en consecuencia, de vehículos en otras plantas como Sorocaba, donde se producen modelos como Yaris, Corolla y Corolla Cross.

Salinas explicó que la instalación continúa en una fase de evaluación profunda. “Todavía se encuentra en revisión final para ver si la planta va a tener que ser reconstruida totalmente o si se puede trabajar sobre lo que quedó”, señaló. Según detalló, el equipamiento está siendo limpiado “pieza por pieza, para ver qué es lo que queda”, y la mayor parte de los componentes “va a estar en condiciones de ser recuperada”.

Planta Toyota Brasil destruida

Planta Toyota Brasil

En tal sentido, a partir de esa revisión se definirá si la planta se recupera sobre la estructura actual o si se construye una nueva. Esto, en un proceso que demandará “aproximadamente entre un año y un año y medio” de reconstrucción y normalización plena de la operación.

Y es que la ventaja de operar dentro de un grupo global fue clave para amortiguar el impacto. La compañía activó rápidamente la capacidad instalada en otras regiones. “La fortaleza de Toyota de ser una compañía global con fuerte presencia en todas las regiones permitió que rápidamente se pusieran a disposición plantas de Indonesia y de Japón con capacidad para fabricar motores y abastecer las plantas de Sorocaba y Ayatuba”, explicaron los ejecutivos.

De hecho, Toyota también está enfocada en sostener a la red de autopartistas brasileños vinculados a la planta dañada. La marca está enviando partes producidas por esos proveedores desde Brasil hacia Japón e Indonesia para que allí se completen la mayor cantidad posible de componentes de motor y luego regresen a la región.

Toyota Hilux 2026

Futuro de Toyota Hilux

En cuanto a producto, la compañía confirmó que la actual Hilux seguirá en producción durante 2026, lo que consolidará 20 años consecutivos de liderazgo en el mercado argentino. La planta de Zárate opera con tres turnos y apunta a cerrar el año con unas 175.000 unidades producidas, pese a paradas puntuales, en un contexto en el que la demanda de Hilux en Latinoamérica sigue por encima de la capacidad de producción.

Los directivos también resaltaron el avance de la robotización y los sistemas de control de calidad en la planta, con el uso de robots colaborativos, “cobots”, y máquinas capaces de detectar defectos que el ojo humano no ve, para mejorar la eficiencia y la calidad final del vehículo.

En paralelo, Kinto continúa creciendo tanto en su versión de car sharing, Kinto Share, que cerrará el año con cerca de 900 unidades en servicio y altos niveles de satisfacción de los usuarios, como en Kinto One, orientado a la administración de flotas de largo plazo, apoyado en la extensa red de concesionarios y puntos con YPF en todo el país.

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Paola Reyes Bohórquez.