La caída en ventas de carros eléctricos en Europa durante 2024 plantea interrogantes sobre el Pacto Verde Europeo. Mercedes-Benz y la ACEA piden más flexibilidad en metas de emisiones.
A pesar de ser el año con la mayor cantidad de modelos eléctricos asequibles disponibles, 2024 registró una caída del 6% en las ventas de vehículos eléctricos en Europa. Este dato contrasta con el repunte observado en mercados como Estados Unidos y China, evidenciando que el continente enfrenta desafíos únicos en su transición hacia la electrificación.
Esta tendencia ocurre en un momento crítico, cuando el Pacto Verde Europeo, que busca reducir las emisiones netas de gases de efecto invernadero en un 55% para 2030 y eliminarlas por completo en 2050, impone nuevas y estrictas normativas. Entre ellas, destaca la prohibición de vender vehículos con motores de combustión a partir de 2035.
El CEO de Mercedes-Benz y presidente de la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA), Ola Källenius, ha expresado su preocupación sobre el impacto de estas regulaciones. En una carta abierta dirigida a la Comisión Europea, solicitó revisar el Pacto Verde para adaptarlo mejor a la realidad del mercado.

Multas millonarias por incumplimiento a la norma
“El riesgo de pagar fuertes multas por incumplimiento de las normas de CO2 podría desviar fondos necesarios para la investigación y desarrollo, esenciales para llevar vehículos eléctricos más asequibles al mercado”, indicó el CEO de Mercedes-Benz.
Además, destacó que las restricciones actuales podrían comprometer tanto el crecimiento económico como la competitividad de la industria automotriz europea. Y es que, a partir de 2025, los fabricantes deberán garantizar que las flotas de turismos no excedan un promedio de 95 g/km de CO2 y que los automotores comerciales ligeros se mantengan por debajo de 147 g/km.
Hay que decir que de no cumplir, las marcas enfrentarán sanciones económicas de 95 euros por cada gramo de CO2 excedido por vehículo vendido. Así, para marcas como Mercedes-Benz, el objetivo se estima en 91 g/km, mientras que Volvo debe alcanzar 90 g/km y Stellantis 97 g/km. Aunque la organización Transport & Environment (T&E) considera estas metas alcanzables gracias a la creciente oferta de híbridos y eléctricos, el panorama sigue siendo desafiante.

¿Qué necesita la industria para avanzar?
Aunque las regulaciones son un paso hacia la neutralidad climática, Källenius sugiere incentivos adicionales y una colaboración más estrecha entre fabricantes, empresas energéticas y de telecomunicaciones para facilitar la adopción masiva de carros eléctricos. También pidió reconsiderar las sanciones, argumentando que podrían frenar la innovación y el desarrollo.
Por otro lado, países como Alemania han solicitado aplazar estas multas hasta 2026, permitiendo a los fabricantes adaptarse mejor a las nuevas normativas. A pesar de la abundancia de modelos eléctricos asequibles, las cifras de ventas sugieren que la demanda no está a la altura de las expectativas. Según expertos, garantizar que los consumidores puedan acceder a estos vehículos será esencial para cumplir las metas del Pacto Verde y evitar sanciones.
Paola Reyes Bohórquez.







