China se convertirá en el primer país del mundo en prohibir las manijas ocultas en las puertas de los carros, una característica popularizada por Tesla y adoptada por varias marcas.
China vuelve a marcar el rumbo de la industria automotriz global. El país asiático anunció una nueva regulación que prohibirá el uso de manijas ocultas o retráctiles en las puertas de todos los automóviles vendidos en su mercado, una decisión que apunta directamente a uno de los rasgos de diseño más distintivos de muchos vehículos eléctricos modernos.
La medida fue confirmada por el Ministerio de Industria y Tecnología de la Información, MIIT, que estableció que, a partir del 1 de enero de 2027, todos los autos comercializados en China deberán contar con mecanismos de apertura mecánicos tanto en el interior como en el exterior de las puertas. La norma no menciona a ningún fabricante en particular, pero su impacto será especialmente relevante para marcas como Tesla, que popularizó este tipo de soluciones.
Las manijas ocultas se integran al diseño del vehículo quedando alineadas con la carrocería, y en la mayoría de los casos funcionan mediante sistemas eléctricos. Desde el exterior, el usuario debe presionar o tocar la manija para que el mecanismo se libere, mientras que en el interior suele utilizarse un botón o sensor en lugar de una palanca tradicional.

¿Por qué la prohibición?
Aunque Tesla es la marca más asociada a este diseño, no es la única. En China, otros fabricantes de vehículos eléctricos como Xiaomi y Aion, así como diversas marcas emergentes, han adoptado soluciones similares en nombre de la aerodinámica, la estética y la reducción del coeficiente de arrastre.
En su comunicado oficial, el MIIT explicó que la nueva política responde a dos problemas principales: la incomodidad para operar las manijas exteriores y, sobre todo, la imposibilidad de abrirlas tras un accidente, especialmente cuando el sistema eléctrico del vehículo queda inutilizado.
Según el texto de la normativa, las manijas exteriores deberán contar con espacio suficiente para que una mano pueda accionar el mecanismo de apertura mecánico desde cualquier ángulo, mientras que las manijas interiores deberán ser claramente visibles desde la posición del ocupante correspondiente, evitando soluciones ocultas o poco intuitivas.

Antecedentes de accidentes
El debate no es nuevo. Durante años, este tipo de manijas ha estado bajo el escrutinio de autoridades, expertos en seguridad y usuarios, tanto en China como en otros mercados. En septiembre del año pasado, Tesla reconoció que estaba evaluando rediseñar sus sistemas de apertura de puertas en situaciones de emergencia, luego de varios accidentes en los que los ocupantes no pudieron salir del vehículo tras incendios o choques severos.
En Estados Unidos, una investigación de la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras, NHTSA, reveló múltiples reportes de propietarios de Tesla que tuvieron que romper las ventanas de sus propios autos para poder volver a ingresar, tras no lograr abrir las puertas con las manijas eléctricas.
Por su parte, una investigación de Bloomberg documentó 140 incidentes en los que personas quedaron atrapadas dentro de vehículos Tesla debido a fallas en las manijas, incluyendo varios casos con lesiones graves. Aunque los Tesla cuentan con un sistema manual de apertura en el interior, diseñado para usarse cuando falla el mecanismo eléctrico, este no siempre resulta evidente para los ocupantes, especialmente en situaciones de pánico o falta de información.

Cambio en el diseño de los carros
En China, el tema volvió al centro del debate tras un accidente fatal ocurrido en marzo del año pasado, en el que murieron tres personas a bordo de un sedán de Xiaomi. Medios locales y plataformas vinculadas al Gobierno señalaron dificultades para desbloquear las puertas tras el choque, lo que provocó una fuerte caída en el valor de las acciones de la compañía.
Tras ese episodio, el Gobierno chino ya había endurecido las normas relacionadas con la promoción y las pruebas de los sistemas de asistencia al conductor, y ahora extiende ese enfoque a elementos de diseño considerados críticos para la seguridad.
La prohibición de las manijas ocultas marca un punto de inflexión. Más allá de la estética o la aerodinámica, China está enviando un mensaje claro: la seguridad y la funcionalidad básica están por encima del diseño futurista. Dado el peso del mercado chino en la industria global, no sería extraño que otros países comiencen a evaluar regulaciones similares en los próximos años.
Paola Reyes Bohórquez.








