Carros chinos en EE.UU., este es el plan de marcas como BYD para bajar precios y evitar aranceles con apoyo de Trump. ¿Cuándo llegan a las vitrinas?

Los carros chinos podrían comenzar a venderse en concesionarios estadounidenses antes de lo esperado, lo que supondría un cambio significativo en el mercado automotor global. De acuerdo con expertos del sector, las marcas del país asiático podrían ingresar al mercado de Estados Unidos en los próximos cinco a 10 años, pese a las actuales barreras comerciales.

Actualmente, los vehículos enviados desde China enfrentan un arancel del 100 %, el más alto aplicado a cualquier importación. Sin embargo, analistas consideran que los fabricantes podrían optar por construir plantas en territorio estadounidense para evitar estas restricciones.

El analista automotriz Lei Xing afirmó a CNN que “la ambición está ahí”, señalando que varios fabricantes han mostrado “estar listos para venir a EE.UU., para construir en EE.UU.”. Y es que el interés responde al atractivo de dicho mercado, considerado el más rentable del mundo por su alto poder adquisitivo y la preferencia por automotores más grandes y costosos.

Carros eléctricos chinos

Carros chinos en EE.UU.

Según el consultor de la industria Michael Dunne, reseñado por CNN, “no es ningún secreto que todos los fabricantes de automóviles del mundo consideran al mercado estadounidense como la arena definitiva para triunfar”. Dunne explicó que el precio promedio de un carro exportado desde China el año pasado fue de unos US$ 19.000, mientras que el precio promedio de un auto nuevo en Estados Unidos ronda los US$ 50.000.

El presidente Donald Trump expresó recientemente su disposición a permitir la llegada de fabricantes chinos si invierten en producción local. Durante un discurso en el Economic Club of Detroit afirmó: “si ellos quieren venir y construir la planta y contratarte a ti, y a tus amigos y vecinos, eso es genial. Me encanta eso”. Y añadió: “dejen que China venga”.

Un funcionario de la Casa Blanca indicó al medio internacional que “la administración apoya toda inversión en los Estados Unidos siempre y cuando no se comprometa nuestra seguridad nacional y económica”. El posible desembarco en suelo del país norteamericano consolidaría el liderazgo industrial de China.

Carros eléctricos chinos

Dominio global chino

Es de resaltar que China produjo un tercio de todos los automóviles del mundo el año pasado y exportó más de 8 millones de unidades, lo que representa un aumento del 30 % frente a 2024, según la Asociación China de Fabricantes de Automóviles. Además, superó a Japón como mayor exportador mundial en 2023.

El país asiático también destaca en el segmento de carros eléctricos. El fabricante BYD superó el año pasado a Tesla como la mayor empresa del sector y recientemente también superó a Ford en ventas globales. Algunas compañías ya han dado pasos para posicionarse en Estados Unidos. Volvo, propiedad del grupo Geely, construyó una planta en Carolina del Sur en 2015, actualmente en expansión con una inversión de US$ 1.300 millones. Esta instalación podría servir como base para producir modelos de sus marcas Zeekr y Lynk & Co.

Geely también vende una cantidad limitada de vehículos Zeekr a Waymo, unidad de conducción autónoma de Alphabet. Según Xing, esta compañía es la mejor posicionada para ingresar al mercado estadounidense y podría anunciar avances en los próximos 24 a 36 meses.

Fábrica carros eléctricos Marruecos

Impacto en precios y empleo

La llegada de fabricantes chinos podría ampliar la oferta y bajar los precios de los automóviles, especialmente en el segmento de carros eléctricos, como ya ha ocurrido en Europa. No obstante, también podría presionar la rentabilidad y la cuota de mercado de las compañías establecidas en Estados Unidos, con posibles efectos sobre cerca de 1 millón de trabajadores del sector.

El consultor Bill Russo señaló que el éxito de las marcas chinas no depende solo del precio. “Las marcas extranjeras han perdido más de la mitad de su cuota de mercado (en China) en menos de cinco años”, afirmó, al destacar que el avance responde a mejores tecnologías y precios competitivos.

Aún así, advirtió que los fabricantes chinos podrían enfrentar resistencia inicial de consumidores estadounidenses, aunque considera que el factor determinante será el valor ofrecido al comprador. La expansión internacional de estas empresas también responde a factores internos como la competencia entre más de 100 marcas nacionales, la sobrecapacidad industrial derivada del apoyo estatal y el débil gasto del consumidor en China.

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Paola Reyes Bohórquez.