CATL avanza en una nueva patente que busca resolver problemas técnicos clave de las baterías de estado sólido de carros eléctricos.
CATL, mayor fabricante de baterías para carros eléctricos del mundo, continúa avanzando en el desarrollo de baterías de estado sólido, una tecnología que podría transformar la industria automotriz en los próximos años. La compañía registró recientemente una nueva patente destinada a mejorar la estabilidad de este tipo de baterías y acelerar su llegada al mercado.
La patente, identificada como PCT/CN2025/086345, se enfoca en el desarrollo de un material activo para el electrodo positivo y en su método de fabricación. El objetivo principal es resolver uno de los mayores desafíos de las baterías de estado sólido: la inestabilidad de los electrolitos basados en sulfuro, un componente clave en este tipo de tecnología.
Las baterías de estado sólido son consideradas por muchos expertos como la próxima gran evolución en el almacenamiento de energía para carros eléctricos. A diferencia de las baterías tradicionales de iones de litio, utilizan un electrolito sólido en lugar de uno líquido, lo que podría ofrecer mayor seguridad, mayor densidad energética y tiempos de carga más rápidos.

Mayor autonomía
Según informes del sector, CATL trabaja actualmente en un prototipo con una densidad energética de hasta 500 Wh/kg, una cifra que prácticamente duplicaría la capacidad de muchas baterías de iones de litio utilizadas hoy en vehículos eléctricos. Este avance permitiría, en teoría, aumentar significativamente la autonomía de los automóviles eléctricos.
El desarrollo ocurre en un momento clave para la industria. China tiene previsto publicar en julio de 2026 su primer estándar técnico nacional para baterías de estado sólido, una medida que podría acelerar la investigación y la industrialización de esta tecnología dentro del país.
En ese contexto, CATL trabaja para avanzar desde la fase experimental hacia aplicaciones reales automotrices. Actualmente, el desarrollo de estas baterías se encuentra en un nivel de madurez tecnológica 4, lo que significa que aún se encuentra en fase de prototipo. El propósito de la empresa es alcanzar los niveles 7 u 8 para 2027, momento en el que las primeras celdas podrían integrarse en vehículos dentro de programas piloto.

Producción a gran escala
El jefe científico de CATL, Wu Kai, ha explicado en varias ocasiones que la compañía trabaja en el desarrollo de prototipos de 60 Ah con calidad automotriz, un paso clave antes de avanzar hacia una posible producción a gran escala. Así, uno de los principales retos no se encuentra únicamente en la química de las baterías, sino en su fabricación industrial.
Según la compañía, su mayor ventaja competitiva está en la capacidad de escalar la producción desde celdas experimentales de 20 Ah hasta celdas de 60 Ah, lo que permitiría su uso en autos eléctricos. Las baterías de estado sólido basadas en sulfuro requieren altos niveles de presión para mantener el contacto entre los materiales internos.
Esto complica el diseño de las celdas, ya que sus capas se asemejan a estructuras cerámicas densas y frágiles. Por ello, los ingenieros deben utilizar carcasas más rígidas y complejas, lo que podría reducir parte de la ventaja de peso que ofrecen estas baterías gracias a su mayor densidad energética.

Refuerzo en la cadena de suministro
Mientras avanza en el desarrollo tecnológico, CATL también está reforzando su cadena de suministro. En noviembre de 2025, la compañía firmó un acuerdo con Guangdong Jiayuan Technology para asegurar 626.000 toneladas de lámina de cobre entre 2026 y 2028. El contrato, valorado en unos 66.000 millones de yuanes, busca garantizar el suministro de materiales clave para la producción de baterías semisólidas y completamente sólidas.
A pesar de los avances, la empresa reconoce que todavía existen importantes desafíos antes de que esta tecnología llegue al mercado masivo. El principal obstáculo es el costo. Actualmente, las baterías de estado sólido basadas en sulfuro pueden ser entre tres y cinco veces más caras que las baterías convencionales de iones de litio.
Por esta razón, CATL ha moderado las expectativas sobre su aplicación inmediata en automóviles. La compañía también ha desmentido rumores sobre carros eléctricos con 2.000 kilómetros de autonomía para 2027, señalando que las primeras aplicaciones comerciales podrían centrarse en sectores como drones o robótica, donde la densidad energética es más importante que el precio final.
Paola Reyes Bohórquez.








