Colombia avanza en nuevas exigencias para las motos y el impacto no será menor: miles de vehículos podrían quedar fuera de circulación por no cumplir con normas técnicas y ambientales.
El tema de las motocicletas en Colombia siempre genera debate. Y es que el Ministerio de Transporte que puso en el centro la necesidad de que las motos cumplan con estándares de seguridad y emisiones antes de poder seguir circulando.
Según cifras recientes, los motociclistas representan el 62 % del parque automotor del país, una proporción enorme que ha convertido a este vehículo en el medio de transporte más popular, asequible y versátil para millones de colombianos.
Sin embargo, ese fuerte peso en las vías también trae responsabilidades. El Ministerio de Transporte y el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible han señalado que las motocicletas que no cumplan con ciertos requisitos técnicos y de emisiones no podrán circular y deberán ser retiradas, según la norma de revisión del parque automotor que será de cumplimiento obligatorio hacia 2030.

Cumplimento de la norma
La regla aplica principalmente a motos fabricadas o importadas antes del 1 de enero de 2021, que probablemente no cumplen con los estándares ambientales y de emisiones que exige la normativa vigente. Esos estándares están alineados con regulaciones como Euro 3, que fija límites máximos permisibles para contaminantes como:
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Monóxido de carbono (CO): 2,0 g/km
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Hidrocarburos (HC): 0,8 g/km
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Óxidos de nitrógeno (NOx): 0,15 g/km
Esto significa que, en teoría, muchas motos actualmente en circulación podrían quedar fuera de parámetros y, si no reciben actualizaciones o no cumplen con los requisitos, podrían enfrentar restricción para circular en el país.

Reglamentos aplazados
Aunque se rumoraba que el Ministerio había ordenado retirar “miles de motos” de inmediato, lo que realmente ocurrió fue que el Gobierno pospuso la entrada en vigor de una reglamentación técnica sobre seguridad vial para motocicletas nuevas, especialmente en materia de sistemas de freno avanzado como ABS o CBS, a octubre de 2026, y en algunos casos hasta 2027, para dar tiempo de adaptación a fabricantes e importadores.
Esa medida no significa que las normas ambientales o las exigencias actuales desaparezcan: solo aplaza la implementación de nuevos requisitos técnicos para frenos y otros dispositivos en unidades nuevas, con la idea de armonizar estándares internacionales como los de la ONU con los de Estados Unidos.
Aunque la información oficial no enumera modelos exactos, el Ministerio ha indicado que las motos ensambladas o importadas antes de 2021 tienen más probabilidad de no cumplir con los estándares ambientales requeridos y podrían quedar condicionadas a un proceso de renovación o restricción futura.

Pulso entre seguridad y movilidad
Hay que decir que las leyes buscan mejorar la seguridad y reducir emisiones, pero chocan con una realidad: la motocicleta sigue siendo la forma más accesible de transporte personal en Colombia para una gran parte de la población. El reto ahora es encontrar un equilibrio entre proteger la vida, el ambiente y garantizar que millones de motociclistas no queden en una encrucijada sin opciones claras.
La motocicleta es un símbolo de movilidad en Colombia porque es práctica y económica. Pero ese protagonismo conlleva responsabilidades. Las normas de seguridad y emisiones son urgentes y necesarias, pero deben implementarse con claridad, plazos razonables y apoyo real a los motociclistas para evitar medidas que dejen a muchos fuera de circulación sin alternativas claras.
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Paola Reyes Bohórquez.








