El exclusivo Phantom Regatta se presentará en el Festival de la Velocidad de Goodwood con un diseño que evoca el lujo de los yates de regata. Redefine el concepto de lujo a bordo de un carro.
La personalización extrema se ha convertido en uno de los pilares del mercado de ultralujo, y pocas marcas dominan ese arte como Rolls-Royce. La más reciente demostración es el nuevo Phantom Regatta, una creación única desarrollada sobre el Phantom Extended que lleva la inspiración náutica a un nivel pocas veces visto en un carro de producción artesanal.
El modelo se concibió como un homenaje a los yates de regata que navegan frente a la costa sur de Inglaterra, una temática que está presente prácticamente en cada rincón del auto. Más que una simple combinación de colores, Rolls-Royce buscó trasladar al automóvil la atmósfera, los materiales y los detalles característicos del mundo de la navegación de lujo.
Desde el exterior, el Phantom Regatta deja clara su personalidad. Su carrocería adopta una configuración bicolor realizada completamente a mano, donde el tono Regatta Blue se combina con English White. Según la firma británica, el contraste busca recrear visualmente la línea donde el casco de un yate se encuentra con el agua.

Yate de lujo sobre ruedas
El protagonista de esta edición especial es el Phantom Extended, la variante de batalla larga del sedán insignia de Rolls-Royce. Con una longitud de 5,98 metros, supera incluso las dimensiones de muchos SUV de gran tamaño y ofrece uno de los habitáculos más amplios y sofisticados de la industria automotriz. A ello se suman rines pulidos de 22 pulgadas cuyo diseño evoca los cabrestantes de acero utilizados en embarcaciones de competición, además de numerosos detalles cromados distribuidos por toda la carrocería.
La temática continúa en el interior. El área del conductor está revestida en cuero azul marino con costuras y detalles en blanco Grace, una combinación que también se extiende al volante de dos tonos. El tablero incorpora una pieza artística denominada “Aquarelle“, elaborada a mano por los artesanos de la marca utilizando pinturas especialmente desarrolladas para este proyecto. Su acabado busca representar el movimiento y los matices del océano.
Sin embargo, es en las plazas traseras donde el Phantom Regatta exhibe sus detalles más exclusivos. Allí los colores se invierten, con predominio del cuero blanco Grace acompañado por costuras y ribetes en azul marino. Los dos asientos individuales están separados por una consola central revestida en madera con patrón de espiga, reforzando la sensación de estar a bordo de una embarcación de lujo.


Artesanía llevada al extremo
Uno de los elementos más llamativos son las mesas de picnic plegables. Rolls-Royce diseñó estas piezas para reproducir la apariencia de las cubiertas de los yates clásicos. Cada mesa requirió alrededor de 120 horas de trabajo artesanal y combina 16 láminas de nogal auténtico con delicadas inserciones de bolivario negro.
La atención al detalle también alcanza los paneles iluminados de las puertas y el tradicional techo Starlight Headliner. En esta ocasión, incorpora 1.307 puntos de fibra óptica que representan las corrientes marinas que rodean la Isla de Wight, uno de los escenarios más emblemáticos de la navegación deportiva británica.

¿Y el motor?
Aunque Rolls-Royce no confirmó oficialmente especificaciones mecánicas para esta unidad única, todo apunta a que conserva el conocido motor V12 biturbo de 6,75 litros utilizado por el Phantom Extended. Este propulsor desarrolla 563 Hp y 900 Nm de torque, suficientes para mover sus casi seis metros de longitud con notable facilidad. Gracias a esta configuración, puede acelerar de 0 a 96 km/h en 5,2 segundos y alcanzar una velocidad máxima limitada electrónicamente a 250 km/h.
El exclusivo Phantom Regatta hará su debut público durante el próximo Festival de la Velocidad de Goodwood, uno de los eventos automotrices más importantes del Reino Unido. Más allá de tratarse de una pieza única, este proyecto demuestra hasta dónde puede llegar la personalización en el segmento de ultralujo, donde los clientes buscan carros capaces de reflejar sus gustos y aficiones de manera completamente individual.
Paola Reyes Bohórquez.









