Mazda mantendrá la fórmula clásica del Mazda MX-5 en su nueva generación, sin electrificación y con un peso por debajo de una tonelada.
El Mazda MX-5 es uno de los deportivos más reconocidos del mundo, y tras más de 10 años desde la presentación de la generación actual (ND), su reemplazo empieza a tomar forma. En medio de rumores sobre electrificación, la marca japonesa ya dejó clara su postura: el próximo modelo seguirá fiel a su esencia.
Desde Mazda confirmaron que la siguiente generación, conocida internamente como MX-5 NE, mantendrá la receta tradicional que ha definido al modelo durante décadas: motor delantero, tracción trasera, bajo peso y una distribución de masas casi perfecta.
Y es que, en un contexto donde la industria avanza hacia la electrificación, la decisión de Mazda va en contravía de la tendencia. Sin embargo, tiene una razón clara, que es la de preservar la experiencia de conducción. Manabu Osuga, director global de ventas y marketing, confirmó que el nuevo modelo no tendrá ningún tipo de electrificación. Es decir, no será híbrido ni eléctrico.

Más liviano que nunca
El motivo principal está en el peso. Incorporar baterías y motores eléctricos afectaría directamente el equilibrio del carro, una de las claves del MX-5. Por eso, la marca optó por mantener un motor a gasolina tradicional, aunque esto también implica que podría tratarse del último MX-5 con motor de combustión interna.
Uno de los puntos más importantes del nuevo desarrollo será el peso. Mazda apunta a que el próximo MX-5 se mantenga por debajo de una tonelada, una cifra poco común en los autos actuales. Para lograrlo, la marca está aplicando la llamada “estrategia del gramo”, que consiste en reducir peso en cada componente, incluso en los más pequeños, sin comprometer la rigidez estructural ni la seguridad. El objetivo es claro: mejorar el comportamiento dinámico y la eficiencia sin alterar la esencia del modelo.
Aunque seguirá siendo a gasolina, el nuevo MX-5 no será idéntico en lo mecánico. De acuerdo con declaraciones previas a Road & Track en abril de 2025, el modelo incorporaría un propulsor de la familia SKYACTIV-Z, desarrollado para cumplir con normativas de emisiones más estrictas. Además, esos mismos reportes apuntan a que el nuevo modelo podría ser incluso más ligero que el actual, reforzando la idea de un enfoque radical en la reducción de peso.

¿Cuándo llega?
Por ahora, Mazda no ha confirmado una fecha oficial de presentación. No obstante, diferentes versiones del sector indican que el debut podría darse en algún momento de 2027. Así las cosas, en un momento donde casi todos los deportivos están migrando a la electrificación, lo de Mazda suena casi rebelde.
Apostar por mantener un MX-5 ligero, a gasolina y enfocado en el manejo puro no solo es una decisión técnica, también es una declaración de identidad. Eso sí, si realmente termina siendo el último de su tipo, estamos ante el cierre de una era que difícilmente se va a repetir.

Paola Reyes Bohórquez.








