Fiat va con toda por la micromovilidad. El prototipo Multiplina revive un clásico de los 50 junto a las nuevas y rebeldes versiones del Topolino.

Mientras gran parte de la industria concentra sus esfuerzos en SUV eléctricos cada vez más grandes y sofisticados, Fiat sigue explorando una dirección completamente distinta. La marca italiana acaba de revelar una serie de propuestas centradas en la micromovilidad, un segmento que gana importancia en las grandes ciudades europeas gracias a la necesidad de vehículos más compactos, eficientes y fáciles de estacionar.

La principal sorpresa fue el concepto Multiplina, una reinterpretación moderna del histórico Fiat 600 Multipla de 1956. Aunque todavía se trata de un ejercicio de diseño, la propia marca lo describe como el “eslabón perdido entre un Topolino y un automóvil”, una definición que deja claro el objetivo del proyecto: ofrecer más espacio y funcionalidad que un cuadriciclo ligero sin llegar al tamaño y complejidad de un carro tradicional.

A simple vista, el Multiplina combina rasgos de varios modelos icónicos de Fiat. Su diseño mezcla elementos del Topolino y del Fiat 500, incorporando una parte frontal con aspecto amigable, faros circulares, parabrisas muy inclinado y una silueta alta diseñada para maximizar el espacio interior. También destaca por sus amplias puertas y un techo retráctil que refuerza su enfoque recreativo.

Fiat Multiplina

Pequeño pero espacioso

Aunque Fiat no divulgó especificaciones técnicas ni confirmó una posible llegada a producción, sí adelantó algunos aspectos clave de la propuesta. La cabina está configurada para cuatro ocupantes y apuesta por una arquitectura enfocada en el aprovechamiento inteligente del espacio.

La idea recuerda al concepto original del Multipla de los años cincuenta, un carro que revolucionó el mercado por su capacidad para transportar varios pasajeros en una carrocería sorprendentemente compacta. Ahora, Fiat intenta recuperar esa filosofía adaptándola a las necesidades de las ciudades modernas.

El Multiplina también refleja una tendencia cada vez más visible en Europa: la búsqueda de alternativas más prácticas y económicas frente a los automóviles tradicionales para desplazamientos urbanos de corta distancia.

Fiat micromovilidad

Topolino suma nuevas versiones

Junto al Multiplina, Fiat aprovechó la ocasión para ampliar la gama del Topolino, el pequeño cuadriciclo eléctrico que se ha convertido en uno de los símbolos recientes de la marca. Una de las novedades es el Topolino Sport, una versión inspirada en el histórico Fiat Nuova 500 Sport de 1958. Su propuesta apunta a un público más joven mediante nuevas opciones de personalización, incluyendo cuatro colores exteriores inéditos y tres diseños de franjas decorativas.

Además, incorpora detalles estéticos específicos como retrovisores, llantas y marcos de faros en color negro. En el interior aparecen nuevos asientos negros, una caja Dolcevita con acabado que imita la fibra de carbono y un altavoz bluetooth desmontable denominado Monsterlino, desarrollado junto a la firma Monster.

Por otro lado, Fiat presentó el Topolino Vilebrequin Collector’s Edition, una edición limitada a solo 200 unidades destinadas a Italia y Francia. Inspirado en el mundo náutico y el estilo de vida mediterráneo, este modelo incorpora una carrocería bicolor, detalles cromados, una capota enrollable y elementos exclusivos de la reconocida marca francesa Vilebrequin.

TRIS Dolcevita

Apuesta de micromovilidad

La ofensiva de micromovilidad de Fiat se completa con el TRIS Dolcevita, un prototipo basado en el triciclo eléctrico TRIS. En esta ocasión, la zona de carga fue reemplazada por un compartimento para pasajeros equipado con asiento y techo de lona.

Su diseño recuerda a vehículos recreativos clásicos como el Fiat 500 Jolly y está pensado principalmente para hoteles, complejos turísticos, clubes de playa y servicios de transporte en destinos vacacionales. Aunque ninguno de estos prototipos tiene asegurada su producción, sí ofrecen una visión bastante clara de la estrategia de Fiat.

La marca parece convencida de que el futuro de la movilidad urbana no dependerá exclusivamente de vehículos eléctricos más grandes y costosos, sino también de soluciones compactas capaces de responder a nuevas formas de desplazamiento.

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Paola Reyes Bohórquez.