FAW Jiefang, la división de vehículos pesados del grupo FAW, anunció la finalización exitosa de un programa de pruebas con un camión eléctrico impulsado por baterías de iones de sodio, una tecnología que busca convertirse en alternativa a las actuales baterías de litio.
El proyecto fue desarrollado junto con la empresa HiNa Battery y tuvo como protagonista un tractor eléctrico FAW Jiefang J6P equipado con una batería de 339 kWh. Durante casi siete meses de evaluación, el automotor recorrió más de 15.000 kilómetros en distintos escenarios operativos para comprobar su comportamiento en condiciones reales de trabajo.
Uno de los aspectos más destacados de las pruebas fue el rendimiento obtenido en temperaturas extremas. Según los resultados divulgados por las compañías, la batería logró conservar más del 90% de su capacidad útil incluso bajo condiciones de hasta -40 °C.

Posible solución
Este dato es especialmente relevante porque el frío intenso sigue siendo uno de los principales enemigos de las baterías convencionales. En regiones donde los inviernos son severos, la reducción de autonomía y el aumento en los tiempos de carga representan obstáculos importantes para la adopción masiva de vehículos eléctricos, especialmente en aplicaciones comerciales de larga distancia.
La solución basada en sodio también mostró avances en otro aspecto clave para las operaciones logísticas: la velocidad de recarga. El sistema puede recuperar el 100% de la batería en aproximadamente 20 a 25 minutos, un tiempo que se acerca a las necesidades operativas de las flotas de transporte y reduce significativamente los periodos de inactividad.
Además de la resistencia al frío y la carga rápida, la batería destacó por su vida útil. De acuerdo con los datos del proyecto, puede superar los 8.000 ciclos de carga rápida manteniendo niveles de desempeño competitivos, una cifra superior a la que habitualmente ofrecen muchas soluciones actuales de la industria.

Baterías de sodio
Las baterías de sodio han despertado interés en distintos mercados porque utilizan materiales más abundantes y potencialmente menos costosos que el litio. Aunque todavía presentan densidades energéticas inferiores a las mejores baterías de litio disponibles, varios fabricantes consideran que pueden convertirse en una alternativa viable para aplicaciones donde la durabilidad, la seguridad y el costo resultan más importantes que la autonomía máxima.
Según información publicada por HiNa Battery, la compañía posee tecnologías propias en materiales catódicos, anódicos y procesos de fabricación, alcanzando densidades energéticas de entre 155 y 165 Wh/kg. Actualmente, sus desarrollos están orientados al almacenamiento de energía, vehículos comerciales y aplicaciones industriales.
La prueba también coincide con los ambiciosos planes de electrificación impulsados por el gobierno chino. Recientemente, 11 organismos estatales, entre ellos el Ministerio de Transporte y la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma, presentaron una estrategia para acelerar la adopción de camiones pesados de nueva energía.

Nuevo plan de China
El plan contempla que para 2030 estos vehículos alcancen una participación del 40% en las ventas del segmento, con una flota superior a 1,6 millones de unidades. De cumplirse esa meta, aproximadamente uno de cada cinco camiones pesados que circulen en China utilizaría tecnologías de nueva energía.
Más allá del caso específico de FAW Jiefang, el ensayo demuestra que la próxima batalla tecnológica del sector no solo se librará entre motores eléctricos y diésel. También estará marcada por la competencia entre distintas químicas de baterías, en una búsqueda constante por mejorar autonomía, costos, velocidad de carga y rendimiento en cualquier clima.
Paola Reyes Bohórquez.









