Denza presentó en Pekín un deportivo eléctrico convertible que promete acelerar de 0 a 100 km/h en menos de dos segundos. Debutaría en Europa, antes de venderse en China.
No todos los días aparece un carro eléctrico que combine diseño italiano, tecnología de competición y un planteamiento global desde su estreno. Eso es justamente lo que busca el nuevo Denza Z Convertible, presentado en el Salón del Automóvil de Pekín 2026 como una de las grandes apuestas de BYD para elevar el perfil internacional de su marca premium Denza.
Aunque el modelo ya había sido mostrado como concepto en el Salón de Shanghái 2025, esta es su primera aparición formal como convertible de producción. Diseñado bajo la dirección de Wolfgang Egger, exjefe de diseño de Audi, el carro se ofrecerá en tres versiones: coupé de techo rígido, descapotable y una edición enfocada en circuito. La variante presentada en Pekín fue el convertible de cuatro plazas, con un techo que se oculta en el maletero trasero mediante un mecanismo integrado.
Su diseño evita excesos visuales, pero no renuncia a una aerodinámica trabajada. Tiene un frontal limpio, conductos de aire funcionales en el capó, puertas alargadas con manijas ocultas, grandes ruedas de aleación y frenos deportivos. A diferencia del prototipo, la versión de producción elimina el gran alerón posterior, buscando una silueta más elegante. El ejemplar mostrado lució un tono verde florentino exclusivo, aunque Denza confirmó más de una docena de colores personalizados para clientes.

Minimalismo y tecnología
Por dentro, el enfoque mezcla minimalismo y tecnología. El tablero integra instrumentación digital, una pantalla central flotante de formato cuadrado y una consola con botones físicos y zona de carga inalámbrica. Aunque la marca no ha revelado todos los detalles del interior definitivo, el mensaje es claro: este no quiere ser solo un superdeportivo, también busca funcionar como gran turismo.
Pero donde realmente quiere impresionar es en prestaciones. Denza anunció una potencia combinada superior a 1.000 caballos, con una aceleración de 0 a 100 km/h en menos de dos segundos. Para lograrlo, suma tecnologías como dirección por cable, suspensión magnetorreológica inteligente DiSus-M con lectura predictiva del camino, control total del chasis y el sistema de tracción integral E3 “Yi Sanfang”. Según la marca, los ductos aerodinámicos generan suficiente carga para producir lo que describe como un “vuelo pegado al suelo”.

Mercados internacionales
Ese discurso no es solo marketing. Denza confirmó que el carro buscará validar su rendimiento en el legendario Nürburgring Nordschleife, donde ya fue visto en pruebas el año pasado. Los tiempos de vuelta se anunciarán próximamente, y podrían ser clave para medir si este modelo puede desafiar a nombres tradicionales del alto desempeño eléctrico.
Su siguiente parada será el Goodwood Festival of Speed en julio, donde tendrá presentación global. Y aquí hay un dato interesante: los mercados internacionales tendrán prioridad antes del lanzamiento en China, una decisión poco habitual que deja ver las ambiciones exportadoras de la marca.
El momento también es importante para Denza. La marca registró 18.139 unidades globales en diciembre, su mejor mes hasta ahora. Tras una caída en enero y febrero, marzo mostró recuperación con 7.133 unidades, aunque todavía por debajo de los niveles mensuales de más de 10.000 vehículos que había alcanzado antes. En paralelo, la matriz BYD superó recientemente los 16 millones de vehículos electrificados producidos, reforzando el músculo industrial detrás de este proyecto.

Paola Reyes Bohórquez. Imágenes tomadas de CarNewsChina.








