Un ambicioso proyecto ferroviario promete revolucionar la movilidad en América Latina y reducir en gran medida los tiempos de viaje entre dos ciudades clave.

El desarrollo del transporte ferroviario en América Latina podría dar un giro histórico con el avance del Tren de Alta Velocidad (TAV) en Brasil, una megaobra que busca conectar en tiempo récord a São Paulo y Río de Janeiro, dos de las principales ciudades del continente.

El proyecto contempla un trazado de aproximadamente 510 kilómetros que también incluirá a Campinas, consolidando un corredor estratégico para el turismo, los negocios y la movilidad diaria. La iniciativa se perfila como una de las más importantes en infraestructura ferroviaria en la región, históricamente rezagada frente a modelos de transporte como los trenes bala de Asia y Europa.

Uno de los aspectos más llamativos del TAV es su velocidad. Según los estudios preliminares, el tren podrá alcanzar hasta 350 km/h, lo que permitiría cubrir el trayecto entre São Paulo y Río de Janeiro en apenas una hora y 45 minutos. Actualmente, este recorrido puede tomar más de cinco horas por carretera, lo que evidencia el impacto que tendría esta obra en la reducción de tiempos y costos de desplazamiento.

Tren bala Brasil

Infraestructura sostenible

El diseño del proyecto incluye estaciones intermodales, así como complejas soluciones de ingeniería como túneles y viaductos, necesarios para garantizar la operación a altas velocidades. Además, el sistema funcionará con energía 100 % eléctrica, lo que lo convierte en una alternativa más sostenible frente a otros medios de transporte.

Aunque todavía no hay cifras oficiales sobre la demanda, se estima que el tren podría movilizar a miles de pasajeros diariamente, fortaleciendo la conectividad entre centros urbanos clave y dinamizando la economía regional.

En términos de avance, el proyecto ya se encuentra en la fase final del Estudio de Viabilidad Técnica, Económica y Ambiental, un paso fundamental para definir su construcción y modelo de financiación. La inversión estimada oscila entre los 10.000 y 20.000 millones de dólares, bajo un esquema de asociación público-privada.

Tren bala Brasil

Entrada en operación

De acuerdo con el cronograma previsto, las obras comenzarían en 2027 y la entrada en operación comercial se proyecta para 2032. Este calendario posiciona al TAV como uno de los proyectos de infraestructura más relevantes de la próxima década en América Latina.

El impulso de Brasil se suma a iniciativas similares en países como Chile y Perú, que también buscan modernizar sus sistemas ferroviarios y cerrar la brecha frente a otras regiones del mundo donde este tipo de transporte es clave desde hace más de medio siglo.

Para Colombia, este tipo de proyectos abre el debate sobre la necesidad de fortalecer el transporte férreo como alternativa sostenible y eficiente. Aunque el país ha dado algunos pasos en la reactivación de trenes de carga y pasajeros, aún enfrenta grandes retos en infraestructura y financiación.

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Paola Reyes Bohórquez.