La Toyota Hilux Champ volvió a captar la atención con una propuesta inesperada inspirada en la estética de Brabus.
Presentada en el Salón del Automóvil del Bangkok 2026, la Toyota Hilux Champ con una preparación estética inspirada en la estética radical de Brabus, se llevó toda la atención. Un proyecto que nada tiene que ver con la compañía alemana, pero que demuestra que, incluso, los modelos más asequibles pueden transformarse en vehículos de mucho carácter.
La base sigue siendo la pick-up más económica de la marca japonesa, pero el enfoque cambia por completo gracias a un kit de carrocería personalizado que redefine su presencia. El resultado es una camioneta que deja atrás su concepto utilitario puro para acercarse a un público más orientado al estilo de vida y la personalización.
Uno de los cambios más evidentes está en el conjunto de ruedas. Las tradicionales llantas de acero fueron reemplazadas por rines de aleación de múltiples radios y cubiertos de neumáticos todoterreno para reforzar su estilo robusto. A esto se suma un aumento en la altura libre al suelo, mejorando sus capacidades fuera del asfalto.


Una Toyota Hilux Champ más agresiva
Para completar el nuevo paquete de diseño, la Toyota Hilux Champ al estilo Brabus recibió parachoques personalizados más grandes y una entrada de aire simulada sobre el capó. El blanco puro de la carrocería contrasta con los accesorios exteriores pintados en negro, aportando al concepto agresivo que propuso la marca en este vehículo.
El interior también recibió mejoras significativas que elevan la percepción de calidad. Destaca un volante rediseñado tomado de la última generación de Hilux, así como una pantalla multimedia que moderniza la experiencia a bordo.
A nivel estético, los detalles rojos sobre el panel frontal aportan contraste, mientras que los asientos deportivos están tapizados en cuero y Alcántara, lo que resulta una evolución clara frente al enfoque básico de la Hilux Champ original.

En el apartado mecánico todo apunta a que se mantiene el conocido motor turbodiésel de 2.4 litros, capaz de generar 148 caballos de potencia y conectado a una transmisión automática de seis velocidades que envía la fuerza al eje trasero. Una configuración probada, confiable y alineada con el enfoque accesible del modelo.
Esta unidad está basada en la variante Super SWB, la más compacta de la gama de la pick-up para el mercado tailandés, con 4,52 metros de longitud. Una versión que ese país se vende a partir de los 615.000 baht o unos 72.000.000 COP*, considerada como una de las camionetas más asequibles.
¿La aprobaría la Brabus?
Jessica Paola Vera García.








