El próximo SUV eléctrico de Mazda apareció en fotos espía durante una jornada de pruebas en Estados Unidos. Tendrá un estilo tradicional, usando una plataforma propia de nueva generación.
Si usted pensaba que los nuevos Mazda eléctricos solo serían chinos, está equivocado. La firma japonesa está probando al que será su próximo SUV eléctrico para la región de América, y así quedó en evidencia el pasado mes de noviembre cuando fotógrafos espía de Carscoops lo captaron cerca del centro de I+D de la compañía en Irvine, California, Estados Unidos. Este modelo se sustentará en un arquitectura dedicada de desarrollo propio, saliendo de la ruta que traía en materia de eléctricos.
Este nuevo desarrollo representará un gran paso para la marca en Norteamérica, después de una no muy buena experiencia con el MX-30, que se vendió poco y tuvo un paso fugaz por ese mercado. Por eso, aunque la estrategia de Mazda se movió luego hacia los modelos desarrollados con Changan en China, la marca necesitaba un proyecto con sello propio y pensado para este lado del mundo. Pues bien, aquí lo tienen por primera vez.
Bueno, no es el modelo definitivo, pero la “mula” de pruebas da muchas luces sobre cómo podría ser. Todo apunta a que Mazda se irá a lo seguro, con un estilo de diseño que al parecer tendrá sutiles diferencias con las CX-70 y CX-90, siguiendo el lenguaje de diseño Kodo en su forma más tradicional. Este contraste lo separará fuertemente del EZ-60 de plataforma china, con una imagen mucho más avanzada y vanguardista.


Próximo SUV eléctrico de Mazda: lo que muestran las fotos espía
Al frente, este prototipo de Mazda eléctrico mantiene el camuflaje pesado, pero deja ver una parrilla completamente cerrada y cortinas de aire bloqueadas. La marca también integró una entrada de aire central pequeña, detalle típico cuando el diseño prioriza la eficiencia aerodinámica y la gestión de temperaturas sin depender de una parrilla tradicional. En conjunto, esas piezas refuerzan que este desarrollo sí apunta a un eléctrico de nueva generación.
Los cambios más fuertes aparecen detrás del pilar inicial. El vehículo muestra una distancia entre ejes más corta que en CX-90 y un voladizo trasero bastante menor, así que no calza con el perfil de SUV grande. Además, el vidrio del tercer cuarto recuerda a la CX-80 japonesa, y los fotógrafos espía aseguraron que el tamaño queda casi a la par del CX-50, lo que lo pondría en un rango clave para el mercado masivo de Norteamérica.
Así mismo, las fotos también delatan proporciones que pueden ser engañosas. El auto se ve ancho por la carrocería, pero las ruedas quedan más hundidas de lo esperado, señal de que el modelo final podría montar vías más cortas que las de CX-90. A la vista aparecen rines aerodinámicos y un posible puerto de carga oculto bajo una tapa ubicada en el parachoques trasero, un recurso común para no romper líneas y mantener el camuflaje en esta fase.

Plataforma propia
Por allá en 2021, Mazda ya había anunciado su nueva arquitectura escalable Skyactiv EV, dedicada especialmente para carros eléctricos y compatible, según se informó en su momento, con varios tamaños y tipos de carrocería. El plan original apuntaba a lanzarla en 2025 y desplegar varios modelos hasta 2030, pero el calendario se corrió y este prototipo lo confirma. De todos modos, el proyecto sigue adelante y debería estar listo en 2027.
Aún no es claro si este SUV eléctrico también llegará a América Latina, pero el solo hecho de ver un desarrollo propio para Norteamérica abre una puerta que muchos mercados de la región van a mirar con atención. En especial, porque aunque los modelos cocreados con Changan cumplen su papel, no necesariamente representan la apuesta central de la marca para todo el continente.
Óscar Julián Restrepo Mantilla. Fuente: Carscoops.









