BYD inauguró un circuito todoterreno que rompe los moldes. Cuenta con ocho zonas extremas y una ruta rápida donde se llega a los 220 km/h.
Este mes, BYD inauguró en Zhengzhou (provincia de Henan, China) su primer circuito todoterreno dedicado a vehículos de nuevas energías (NEV). Esto con el objetivo de atraer a millones de personas a la pista y transformar la cultura de las carreras, convirtiéndola de una actividad elitista a una experiencia masiva.
La inversión económica fue abismal, con una cifra de 5 mil millones de yuanes (unos 700 millones de dólares), abarcando una superficie de más de 150.000 metros cuadrados. Al ofrecer un lugar donde experimentar múltiples entornos extremos en un solo recinto, BYD rompe con los circuitos tradicionales de vía única.
Así las cosas, la pista se divide en ocho zonas experienciales, incluyendo: duna interior, anillo de baja fricción, kick-plate (simulador de hielo), piscina anfibia, paddock dinámico, pista de velocidad, parque todoterreno y área de camping.

Características destacadas
En tal sentido, la duna interior se alza 29,6 metros y tiene una inclinación de 28°, lo que le ha valido dos récords Guinness como la estructura más alta y grande del mundo para pruebas de dunas. Está construida con 6.200 toneladas de arena que imita la del desierto de Alxa, y cuenta con una plataforma de observación de 300 m2 para contemplar las pruebas en cualquier condición climática.
La piscina anfibia, de 70 metros de longitud, está diseñada exclusivamente para el Yangwang U8, cuyo sistema e4 permite desplazarse, girar y retroceder en el agua. Los espectadores pueden observar esta maniobra por medio de ventanas acrílicas sumergidas. Entre tanto, el kick-plate recrea condiciones de hielo mediante una superficie de concreto húmedo y placas móviles que simulan pérdida repentina de tracción, ideal para practicar técnicas de recuperación en ambiente controlado.

El anillo de baja fricción, de 44 m de diámetro, está compuesto por más de 30.000 ladrillos de basalto y una capa delgada de agua, recreando condiciones entre hielo y nieve. Con el sistema de control electrónico de respuesta en milisegundos de BYD, permite derrapes estables accesibles para todos. La pista principal de 1.758 m posee nueve curvas y una recta de 550 m donde los autos pueden superar los 220 km/h.
Por su parte, el área multifuncional, de 15.300 m2, integra más de 12 escenarios: slalom, estacionamiento inteligente, prueba de frenado autónomo (AEB), prueba de alce (“moose test”), entre otros. Finalmente, la sección todoterreno incluye 27 módulos que recrean rutas emblemáticas como la línea Sichuan-Tíbet y la pendiente Chengfo, adaptadas a distintos niveles de dificultad. Tras la conducción, la zona de camping de 9.000 m2 permite a los visitantes relajarse y disfrutar del entorno.

Expansión y visión
Hay que decir que Zhengzhou no es el único proyecto en la mira. Pues ya está operativa la pista en Hefei (inaugurada en mayo), y BYD tiene previsto abrir otra en Shaoxing a principios del próximo año. Así mismo, se proyecta una base todoterreno natural de montaña en el este de China, que ocupará unos 2.000 mu (alrededor de 1,33 km2) a 500 m sobre el nivel del mar, combinando retos off-road con ecoturismo.
Además, BYD y la Federación China de Automovilismo y Motociclismo Deportivo (CAMF) impulsaron la “Iniciativa Nueva Pista”, con metas de involucrar a un millón de usuarios y formar 100 pilotos profesionales, buscando romper barreras de acceso al automovilismo y fomentar una nueva cultura popular de conducción en China.

Es de anotar que los paquetes de reserva parten desde 599 yuanes (unos 83 USD), llegando hasta 6.666 yuanes (unos 927 USD). El paquete básico permite probar en pista al Yangwang U9, el superdeportivo de BYD valorado en 1.680 000 yuanes (aproximadamente 233.520 USD), lo que democratiza el acceso a la conducción de alto rendimiento.
Paola Reyes Bohórquez.








