Ante el endurecimiento de las normativas de emisiones en Europa, las marcas de automóviles apuestan por subir los precios de los carros a gasolina.
Las normas de emisiones que entrarán en vigor el 1 de enero de 2025 han puesto a las marcas de automóviles en una encrucijada. Para cumplir con el objetivo de 93,6 g/km de CO2 de promedio, los fabricantes necesitan que entre el 20% y el 25% de sus ventas sean vehículos eléctricos.
Sin embargo, la realidad actual está lejos de este objetivo, con solo un 13% de los carros vendidos en 2024 siendo eléctricos, según datos de la Asociación de Constructores Europeos de Automóviles (ACEA).
Marc Mortureux, director de la patronal automovilística francesa PFA, advierte que «la brecha es realmente grande». Para evitar multas que podrían alcanzar los 15.000 millones de euros, las marcas europeas han optado por subir los precios de los automotores de gasolina y ofrecer descuentos en eléctricos.

¿Subir el precio de los carros a gasolina funciona?
Marcas como Volkswagen, Renault y Stellantis ya han aumentado los precios de sus modelos de gasolina en varios cientos de euros en los últimos meses. Según analistas, esta estrategia busca frenar la demanda de autos contaminantes y hacer más atractivos los eléctricos, que son entre 6.000 y 10.000 euros más caros que sus equivalentes de gasolina o híbridos.
Pero no todos creen que esta táctica funcione. «Un carro de gasolina más caro no garantiza que el cliente compre un eléctrico», indicó una fuente cercana a un importante fabricante europeo. En muchos casos, los consumidores optan por opciones más asequibles, ofrecidas principalmente por marcas chinas como MG, Omoda y Jaeccoo.
Mientras los fabricantes europeos intentan cerrar la brecha de precios, los chinos conquistan el mercado con modelos asequibles y eficientes. Por ejemplo, MG vendió más de 231.684 unidades en 2023 y se espera que supere las 300.000 en 2024, gracias a modelos como el MG 3 híbrido (menos de 20.000 euros) y el superventas MG ZS.
Por otro lado, Tesla sigue dominando el mercado europeo de los eléctricos, con más de 44.000 unidades vendidas en el primer semestre de 2024. Sus modelos Model Y y Model 3 lideran las ventas, dejando atrás a competidores como el Volkswagen ID.3 y el MG 4.

Un problema de incentivos y estrategias fallidas
La caída del 22% en las ventas de vehículos eléctricos en Alemania en noviembre de 2024, comparado con el año anterior, pone en evidencia la dependencia de estos vehículos de las subvenciones gubernamentales. El fin de las ayudas en países como Alemania ha hecho que el crecimiento orgánico del mercado eléctrico sea casi inexistente.
Algunas marcas han recurrido a alternativas como comprar créditos de emisiones o agrupar emisiones con fabricantes de eléctricos, como hizo Suzuki con Volvo. Pero estas estrategias solo son parches temporales ante una problemática más profunda.
Por lo pronto, la apuesta por encarecer los carros de gasolina y subvencionar los eléctricos puede parecer lógica, pero no resuelve el problema de raíz. La falta de infraestructuras, el alto precio de los eléctricos y la retirada de subvenciones crean un cóctel que favorece la entrada de las marcas chinas en un mercado cada vez más competitivo. Europa necesita un enfoque más equilibrado y estratégico para no perder terreno frente a potencias extranjeras.
Paola Reyes Bohórquez.








