La marca francesa prepara un sistema de propulsión híbrido avanzado que promete revolucionar sus vehículos.

La transición hacia la electrificación se ha desacelerado, y aunque el futuro es claramente eléctrico, la realidad de la demanda está obligando a las automotrices a pasar al ‘Plan B‘. En ese contexto, Renault decidió no cerrar las puertas y prepara un sistema híbrido de nueva generación que llegaría a la par de la implementación de una arquitectura flexible más avanzada.

Dicha tecnología daría como resultado nuevos modelos «superhíbridos», gracias a una configuración híbrida de rango extendido (EREV) con más de 1.000 km de autonomía potencial. Inicialmente, el nuevo sistema de propulsión se enfocaría en los vehículos de la marca que viven en los segmentos C y D, con una propuesta tecnológica competitiva. 

Si todo sale según lo previsto, la plataforma completamente nueva que reemplazará a la actual CMF-EV estará lista en 2028, y sería el mismo año en que los nuevos híbridos de rango extendido de Renault comenzarían a aparecer. Todo en conjunto, promete mejorar la eficiencia y en términos de costos, reducirlos en hasta un 40%.

Renault Embléme Concept

La tecnología EREV toma relevancia para Renault

Si bien Renault ha manifestado que una de sus prioridades estratégicas sigue siendo el «vehículo 100% eléctrico», también reconoce que no todos los mercados avanzan al mismo ritmo. Aquí entra en juego la tecnología híbrida de rango extendido que, en otros términos, le da más poder a los híbridos enchufables tradicionales usando un sistema de funcionamiento innovador.

En el caso del proyecto del grupo francés, la clave está en el sistema «C15». Un desarrollo de la empresa conjunta de Renault y Geely (HORSE), dedicada a motores. Este nuevo sistema de propulsión EREV utilizaría un motor de gasolina de 1.5 litros, en versión atmosférica de 94 caballos o turbo de 161 caballos, para que actúe como generador de recarga de la batería.

El propulsor podrá adaptarse a diferentes configuraciones, tanto en el eje delantero como trasero, en posición horizontal o vertical. Como sabemos, el bloque de combustión nunca transmite potencia directa a las ruedas, garantizando una experiencia de conducción eléctrica, pero con la tranquilidad de una autonomía extendida que podría superar los 1.000 km en la propuesta de Renault.

Renault Embléme Concept

¿Una oportunidad para América Latina?

La nueva plataforma y por ende el nuevo sistema de propulsión «superhíbrido», están pensados para Europa. Sin embargo, hay una región donde esta tecnología podría tener un gran impacto, debido a que la infraestructura de carga apenas está en desarrollo: América Latina. Aquí, la ansiedad por autonomía es ‘pan diario’ para los dueños de vehículos EV.

Además, nuestros mercados han sido históricamente clave para Renault en los segmentos de SUVs compactos y medianos. Frente a la masiva llegada de marcas chinas que enfocan sus propuestas en la electrificación, versiones híbridas de rango extendido dentro del portafolio de la marca, podrían ser una ventaja.

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Jessica Paola Vera García. Vía: Motor.es.