Uri Levine, cofundador de Waze, lanzó unas declaraciones que han abierto un intenso debate sobre el futuro de la conducción.
“Generación Beta, jamás aprenderán a manejar un automóvil”, fueras las declaraciones de Uri Levine, cofundador de Waze, las cuales abrieron un intenso debate sobre el futuro de la conducción. En una charla con el medio Business Insider, Levine explicó que un plazo de apenas 10 años, la mayoría de servicios de transporte pago habrán adoptado vehículos autónomos.
Con “servicios de transporte” hizo referencia a taxis, logística y transporte público. Según Levine, el despligue actual de robotaxis es el punto de partida, citando el caso de Tesla. La compañía liderada por Elon Musk comenzó a probar este tipo de servicios en Austin, Texas, con planes de expandirse a más ciudades de Estados Unidos a finales de 2025.
Otro ejemplo es Waymo, de Alphabet, que lleva varios años operando en zonas específicas de ciudades estadounidense como San Francisco y Los Ángeles, con supuestos miles de viajes pagados sin conductor. Una transformación idealizada en la movilidad urbana, que propone un importante cambio en la forma como vivimos.

¿Creyente de que los vehículos autónomos son el futuro?
Siguiendo con las declaraciones de Uri Levine, quien planteó un interesante discurso sobre el futuro y relevancia de los vehículos autónomos, destacó que permitirán a los usuarios ahorrar tiempo al no tener que conducir en sus desplazamientos cotidianos. Por otro lado, la eliminación del conductor humano reduciría hasta en un 75% los costos de los viajes compartidos.
La visión de los vehículos autónomos iría más allá del transporte de pasajeros, pues también se prevé una revolución en la logística, con tiendas móviles y furgonetas autónomas entregando los productos directamente a los consumidores sin necesidad de locales físicos. Y la tecnología ya está desarrollada: inteligencia artificial, sensores LiDAR, conectividad 5G, entre otros.
Sin embargo, no todos comparten el punto de vista de Levine, pues según analistas de la firma HSBC, los robotaxis podrían estar sobrevalorados y alcanzar una rentabilidad les tomará varios años. A nivel urbano, la transición a una movilidad autónoma tiene implicaciones en el diseño de las ciudades, como la optimización del espacio en las calles y estacionamientos.
Volviendo al planteamiento inicial sobre que, la generación Beta o los nacidos a partir de 2025 no aprenderán a manejar un automóvil, pone sobre la mesa una visión de un mundo muy diferente al que vivimos hoy, donde conducir, obtener una licencia o comprar un vehículo, podrían volverse una curiosidad o rareza para los jóvenes y adultos del año 2045.
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Jessica Paola Vera García. Fotos vía: Forbes, The Verge.








