Los conductores en Colombia podrán exigir revisiones técnico-mecánicas sin fallas ni excusas, tras nuevas exigencias a los CDA.
Con la nueva reglamentación, los conductores en Colombia ahora cuentan con mayores garantías al momento de realizar la revisión técnico-mecánica de sus vehículos. Tras el vencimiento del plazo otorgado a los Centros de Diagnóstico Automotor, CDA, la Superintendencia de Transporte reforzó los controles y dejó claro que los usuarios pueden exigir el cumplimiento de condiciones estrictas durante el proceso.
La medida quedó establecida en la Circular 024 de 2026, una directriz que no crea nuevas obligaciones, sino que obliga a los centros a cumplir reglas que ya existían, pero que durante años fueron ignoradas por parte del sector. Según la entidad, el objetivo es garantizar revisiones reales, transparentes y verificables, eliminando prácticas irregulares que ponían en duda la validez de los certificados.
El pronunciamiento se da luego de analizar los planes de mejora aplicados a 166 CDA entre 2023 y 2025, donde se detectaron fallas repetitivas en los procesos de inspección. Entre las irregularidades más graves se encontraron la falta de grabaciones continuas del procedimiento, errores en la identificación de placas y revisiones realizadas en zonas no autorizadas, lo que impedía verificar si los automotores realmente cumplían con las condiciones para circular.

Mayor regulación
Con este nuevo enfoque, el sistema de control y vigilancia, Sicov, juega un papel central. A partir de ahora, cualquier revisión que no cumpla con los estándares mínimos será rechazada automáticamente. Esto incluye procesos con formatos incompletos, sin registro adecuado o realizados por personal no autorizado. Además, se prohibió el uso de herramientas como VPN o firmas remotas para validar inspecciones fuera de los CDA, cerrando así posibles brechas de fraude.
La normativa también entra en detalles operativos. Factores como una iluminación inferior a los niveles exigidos o la distracción de los inspectores durante la revisión podrán generar sanciones. Incluso, si no se realiza la “quema del PIN” antes de iniciar el proceso, el sistema bloqueará la inspección, garantizando la trazabilidad completa del procedimiento.
En este contexto, los conductores pasan de ser simples usuarios a actores con derechos claros. Ahora pueden exigir que todo el proceso de revisión sea grabado de principio a fin, verificar que el personal esté debidamente identificado y asegurarse de que la inspección se realice en condiciones adecuadas. Esto representa un cambio importante frente a prácticas anteriores donde la falta de control generaba desconfianza.

Seguimiento a los CDA
La Superintendencia también anunció que realizará seguimiento mensual a las evidencias entregadas por los CDA. Aquellos centros que continúen incumpliendo las normas podrán enfrentar sanciones administrativas, incluyendo el cierre temporal de sus operaciones hasta por seis meses.
Este endurecimiento de las reglas responde a la necesidad de fortalecer la seguridad vial en el país. La revisión técnico-mecánica no solo es un requisito legal, sino una herramienta clave para prevenir accidentes asociados a fallas mecánicas o deficiencias en los vehículos.
En ese sentido, la entidad reiteró que la medida no busca imponer nuevas cargas a los conductores, sino garantizar que el servicio que pagan se preste con calidad y transparencia. “Las instrucciones no crean obligaciones nuevas, sino que desarrollan deberes ya existentes”, ha señalado la Supertransporte en sus comunicaciones oficiales.
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Paola Reyes Bohórquez.






