La eliminación del traspaso a persona indeterminada transforma el mercado automotor del usado en Colombia y obliga a formalizar la propiedad de más de 760.000 vehículos.

Durante años, vender un carro en Colombia podía ser un trámite rápido… y peligroso. Miles de vehículos cambiaron de manos sin que el nuevo propietario quedara plenamente identificado en el Registro Único Nacional de Tránsito, RUNT, una práctica legal en su momento conocida como traspaso a persona indeterminada. Hoy, ese escenario empieza a quedar atrás.

El Ministerio de Transporte ordenó eliminar de forma progresiva esta figura, una decisión que ya está impactando de lleno la forma en que se compran, venden y administran los vehículos en el país. A partir de ahora, no es posible desligarse de un automóvil sin completar formalmente el cambio de propiedad, lo que implica asumir responsabilidades claras y verificables hasta que el traspaso quede registrado ante la autoridad de tránsito.

Durante años, el traspaso indeterminado permitió que miles de vehículos circularan sin un titular plenamente identificado. Aunque facilitaba transacciones rápidas, el costo oculto era alto: comparendos que llegaban a personas que ya no usaban el carro, impuestos acumulados, embargos inesperados y problemas legales en casos de accidentes o procesos judiciales.

Traspaso Vehículos

Una cura para el sector

Con una circular reciente, el Gobierno instruyó a los organismos de tránsito y al RUNT a depurar los registros de vehículos que han permanecido más de tres años bajo esta modalidad. La magnitud del problema es considerable. En Bogotá, se calcula que más de 20.000 vehículos aún figuran con traspaso indeterminado, mientras que a nivel nacional la cifra supera los 760.026 automotores, según datos de Intempo.

Este ajuste normativo busca cerrar un vacío legal histórico. “La transición regulatoria elimina un vacío legal que permitía que miles de vehículos circularan sin un responsable definido, generando riesgos para el ciudadano que figura en el RUNT. Ahora, cada propietario debe garantizar que el carro esté al día en impuestos, multas y procesos antes de cualquier transferencia”, explicó a Portafolio Julián Acosta, director de Innovación de Intempo.

En la práctica, el cambio implica que vender un vehículo ya no se limita a firmar un contrato privado. Si el traspaso no se registra formalmente, el propietario que figura en el RUNT seguirá siendo responsable de impuestos, infracciones de tránsito y cualquier consecuencia legal asociada al automotor, incluso si ya no lo posee ni lo utiliza.

Traspaso Vehículos

Verificar el historial

Este nuevo escenario ha elevado la importancia de verificar el historial del vehículo antes de cerrar cualquier negocio. Multas pendientes, accidentes reportados, embargos, inconsistencias en la titularidad o procesos judiciales se convierten en factores críticos que pueden transformar una compra aparentemente atractiva en un problema financiero y legal.

Tanto compradores como vendedores están llamados a actuar con mayor rigor. La informalidad, que durante años fue una salida común, deja de ser una opción viable en un mercado cada vez más regulado y vigilado. En este contexto, la tecnología juega un papel clave. Las plataformas digitales de consulta vehicular permiten acceder de forma rápida y centralizada a información que antes exigía múltiples trámites presenciales.

Desde el punto de vista institucional, la eliminación del traspaso indeterminado también fortalece la trazabilidad del parque automotor. Con datos más precisos, las autoridades pueden ejercer controles más efectivos y aplicar medidas como suspensiones o inmovilizaciones a los vehículos que no regularicen su situación dentro de los plazos definidos.

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Paola Reyes Bohórquez.