Las autoridades aprietan controles en Colombia: reincidir al volante o evadir a los agentes dejaría a más de un conductor sin pase.
En medio de los operativos que continúan desarrollándose en las principales ciudades y corredores viales de Colombia, las autoridades de tránsito reiteraron cuáles son las conductas que pueden derivar en las sanciones más severas para un conductor, incluida la cancelación definitiva de la licencia de conducción.
Aunque los controles suelen tener mayor visibilidad en ciudades como Bogotá, Medellín, Cali y Barranquilla, las medidas aplican en todo el territorio nacional y están respaldadas por el Código Nacional de Tránsito y la Ley 1696 de 2013, normas que endurecieron las consecuencias para quienes ponen en riesgo la seguridad vial al conducir bajo los efectos del alcohol o sustancias psicoactivas.
La advertencia cobra relevancia porque muchos conductores desconocen que algunas conductas no solo generan multas elevadas e inmovilización del vehículo, sino que también pueden llevar a perder el derecho a conducir de manera permanente.
Infracciones que más preocupan
Las autoridades consideran especialmente graves las conductas relacionadas con la conducción bajo efectos de alcohol o drogas, debido a su impacto en la siniestralidad vial.
Entre las infracciones que pueden desencadenar sanciones severas se encuentran conducir en estado de embriaguez, manejar bajo la influencia de sustancias psicoactivas, negarse a realizar la prueba de alcoholemia, abandonar un control de tránsito, presentar documentación falsa para obtener una licencia o reincidir en conductas asociadas al consumo de alcohol al volante.
También figuran los excesos de velocidad, especialmente cuando se convierten en un factor determinante en la ocurrencia de accidentes de tránsito. Sin embargo, la cancelación de la licencia no se produce automáticamente en todos los casos. La gravedad de la sanción depende de factores como el grado de alcoholemia detectado y el historial de infracciones del conductor.
Multas millonarias
La legislación colombiana contempla un esquema progresivo de sanciones para quienes son sorprendidos conduciendo bajo los efectos del alcohol. Dependiendo del grado de embriaguez y de la reincidencia, las multas pueden oscilar entre 313,68 UVT y 5.018,70 UVT, valores que para 2026 equivalen aproximadamente a entre $3,8 millones y $60,7 millones.
A ello se suman otras medidas como la suspensión temporal de la licencia entre uno y 10 años, la inmovilización del vehículo por periodos que van desde uno hasta 20 días hábiles y la realización obligatoria de actividades comunitarias o pedagógicas.
Un aspecto importante es que estas infracciones no permiten acceder a descuentos mediante cursos de tránsito, beneficio que sí existe para otras sanciones contempladas en la normatividad colombiana.
Pérdida de licencia
La cancelación definitiva de la licencia puede aplicarse cuando un conductor reincide en infracciones relacionadas con la embriaguez. La norma establece que esta medida procede cuando una persona es sorprendida por tercera vez con grado 1 o grado 2 de alcoholemia. También puede aplicarse cuando el conductor es detectado por segunda o tercera ocasión con grado 3 de alcoholemia.
En estos casos, la autoridad de tránsito puede cancelar el documento, impidiendo que la persona continúe conduciendo legalmente. Uno de los puntos más estrictos de la legislación colombiana está relacionado con la negativa a practicar la prueba de alcoholemia.
La ley considera esta conducta una falta gravísima. Por ello, quien se niegue al procedimiento o abandone el lugar del control puede enfrentar la cancelación de la licencia, una multa cercana a los $60,7 millones y la inmovilización del vehículo durante 20 días hábiles. Las autoridades recomiendan colaborar con los controles y, en caso de inconformidad, ejercer posteriormente el derecho de defensa a través de los mecanismos legales establecidos.
Sanciones más severas
La Ley 1696 de 2013 contempla un tratamiento más riguroso para quienes conducen automotores de servicio público, transporte escolar o se desempeñan como instructores de conducción.
En estos casos, las multas y los periodos de suspensión de la licencia pueden duplicarse, debido a la responsabilidad adicional que implica transportar pasajeros o formar nuevos conductores.
Paola Reyes Bohórquez.












