El nuevo ajuste al diésel en Colombia ya impacta el precio del ACPM para vehículos particulares, mientras el transporte de carga celebra su exclusión del incremento definido por nuevo decreto.
El precio del diésel en Colombia volvió a moverse y el impacto ya se siente en estaciones de servicio de todo el país. Tras el más reciente ajuste al ACPM, el valor promedio nacional del galón se ubica cerca de los $10.885, aunque con diferencias marcadas según la ciudad. En Bogotá, por ejemplo, el galón ronda los $11.276, mientras que Medellín y Cali también registran incrementos como resultado de la reducción gradual del subsidio definida por el Gobierno nacional.
Este nuevo escenario de precios está directamente relacionado con la aplicación del Decreto 1428 de 2025, que modificó el esquema de subsidios al diésel. La norma determinó que el aumento recaiga sobre los vehículos particulares, dejando por fuera al transporte público de carga y de pasajeros, una decisión que fue recibida con alivio por el sector transportador.
Desde el gremio, la reacción no se hizo esperar. Arnulfo Cuervo, presidente de Fedetranscarga, destacó que esta exclusión responde a una solicitud reiterada de los transportadores. “Esta última decisión, cuando habla de que solamente se va a incrementar el precio para los vehículos particulares y demás, sin tocar el transporte de carga, pues lo recibimos adecuadamente como debe ser. Es lo que hemos venido pidiendo del Gobierno”, afirmó el dirigente gremial.

Sigue la preocupación
Sin embargo, Cuervo fue enfático en advertir que la preocupación del sector no desaparece del todo. Aunque el transporte de carga quedó por fuera de este nuevo ajuste, los camioneros ya han asumido incrementos significativos en los últimos años. Según recordó, en 2025 el diésel subió $737, y del aumento acumulado de $1.904, que detonó el paro transportador de septiembre de 2024, todavía falta cerca de un 18 % para completar los $2.904 proyectados.
De acuerdo con Fedetranscarga, el decreto establece una implementación gradual, que comenzará a aplicarse dentro de seis meses, razón por la cual no se prevén impactos inmediatos en la operación del transporte de carga a nivel regional. No obstante, el gremio insiste en que la presión sobre los costos operativos sigue siendo alta.
“El mayor costo operativo sigue siendo el combustible, pero también pesan los peajes, aumento del salario mínimo y los problemas de seguridad y bloqueos en las vías, que nos tienen realmente apabullados”, señaló Cuervo, al enumerar los factores que afectan la competitividad del sector.

Problemas de abastecimiento
La advertencia más fuerte llegó al cierre de su intervención. Para Fedetranscarga, llevar el precio del ACPM a niveles internacionales sería un golpe casi letal para la actividad. “El riesgo sería enorme, porque si llegara a incrementar el precio del diésel para llevarlo a valores internacionales se haría insostenible la actividad de transporte de carga. Tengamos en cuenta que el 96 % de la carga en el país la mueven los camiones y eso podría generar incluso problemas con el abastecimiento nacional”, concluyó el presidente del gremio.
Mientras tanto, el nuevo precio del diésel ya comienza a marcar diferencias entre particulares y transportadores, en un contexto en el que el combustible sigue siendo uno de los factores más sensibles para la economía y la logística del país.
Paola Reyes Bohórquez.






