El Gobierno actual quiere eliminar el subsidio al ACPM para carros particulares y oficiales, pero las estaciones de servicio aseguran no tener cómo identificar quién debe pagar más.
El plan del Gobierno nacional para desmontar parcialmente el subsidio al diésel en Colombia atraviesa un nuevo obstáculo. Aunque el Ministerio de Minas y Energía publicó a finales de 2025 el decreto 1428 con el que busca cobrar un precio más alto del ACPM a vehículos particulares, oficiales y diplomáticos, el gremio de estaciones de servicio asegura que la medida todavía no puede ponerse en marcha.
La advertencia llegó desde Somos Uno, organización que representa a las estaciones de servicio del país. Su vocero, David Jiménez Mejía, aseguró que la propuesta del Gobierno de Gustavo Petro “solo existe en el papel”. Esto, debido a que, hasta ahora, no existe una reglamentación que permita aplicarla de manera real en las bombas de combustible.
El objetivo del Ejecutivo es claro: reducir el enorme costo fiscal que ha dejado el subsidio al diésel y acercar el precio colombiano al internacional. No obstante, el beneficio seguiría vigente para el transporte de carga y pasajeros, con el fin de evitar impactos mayores sobre alimentos, transporte público y logística nacional.

Raíz del problema
El problema, según el gremio, es operativo y financiero. Actualmente, las estaciones de servicio no cuentan con infraestructura tecnológica ni mecanismos de verificación que permitan identificar qué tipo de vehículo está tanqueando combustible y cuál debería pagar una tarifa diferente.
Además, las estaciones aseguran que implementar un sistema de control implicaría inversiones elevadas en equipos, seguimiento y validaciones. Para el sector, no está claro quién asumiría esos costos ni cómo funcionaría la compensación económica entre distribuidores y estaciones.
“Hoy no existe un mecanismo que permita comprar combustible a un precio dependiendo del cliente final”, explicó Jiménez Mejía. El gremio también cuestionó cómo se manejarían las cuentas por cobrar, quién respondería por las diferencias de precio y bajo qué esquema financiero operaría el sistema. Según Somos Uno, mientras esas preguntas no tengan respuesta, no existe una reglamentación viable.

Golpe al bolsillo
El debate llega justo en un momento sensible para el bolsillo de los colombianos. Y es que desde el pasado lunes 4 de mayo, el Gobierno aplicó un nuevo incremento en los combustibles debido al contexto internacional, marcado por tensiones geopolíticas en Medio Oriente y problemas globales en el suministro de petróleo. El diésel subió COP 200 por galón y la gasolina aumentó COP 400.
Con ese ajuste, Bogotá registra uno de los precios más altos del país, con la gasolina en COP 16.291 por galón y el ACPM en COP 11.576. Villavicencio tiene el diésel más costoso entre las principales ciudades, alcanzando COP 11.676, mientras que Cúcuta mantiene los valores más bajos por su condición fronteriza, con ACPM en COP 9.453.
El trasfondo del problema se encuentra en el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles, FEPC, creado en 2007 para amortiguar la volatilidad internacional de los precios. Durante la pandemia, el gobierno de Iván Duque congeló los precios internos de gasolina y diésel, lo que terminó generando un déficit multimillonario.

Ahora el problema es el diesel
Entre enero de 2022 y junio de 2025, la Nación pagó a Ecopetrol cerca de COP 72,8 billones para cubrir los saldos acumulados del FEPC correspondientes a los subsidios de gasolina y ACPM entre 2021 y 2024.
Aunque el Gobierno Petro logró desmontar gradualmente el subsidio a la gasolina, el diésel se convirtió en un tema mucho más delicado. De hecho, en septiembre de 2024 el aumento del ACPM provocó un paro camionero que afectó el transporte de mercancías en varias regiones del país.
Ahora, el Ejecutivo enfrenta el reto de equilibrar las finanzas públicas sin generar nuevos conflictos sociales ni complicaciones logísticas para un sector que insiste en que todavía no existen las condiciones para aplicar el cobro diferencial.
LEA TAMBIÉN: Gasolina sube otra vez en Colombia: así quedaron los precios por ciudad.
Paola Reyes Bohórquez.








