BMW consolida su transición hacia la movilidad eléctrica con un nuevo hito industrial, y proyecta una ofensiva tecnológica.
BMW alcanzó un punto clave en su historia reciente con la producción de dos millones de vehículos totalmente eléctricos a nivel mundial. Un logro que refleja el ritmo acelerado de su transformación industrial. La unidad que marcó este hito fue un i5 M60 xDrive ensamblado en la planta de Dingolfing, Alemania, uno de los centros de electrificación más importantes de la marca.
Este resultado es el reflejo de una estrategia que ha convertido la movilidad eléctrica en un eje central del negocio del Grupo BMW, integrando la producción de vehículos eléctricos en prácticamente todas sus plantas y apostando por un modelo flexible que permite fabricar diferentes motorizaciones en una misma línea de ensamblaje.
Además, el crecimiento ha sido especialmente notable en los últimos años. Solo desde 2021, la planta de Dingolfing ha producido más de 320.00 vehículos eléctricos, contribuyendo a ese total global de dos millones de unidades, y evidenciando la rápida escalada de la demanda.


Del primer millón a la aceleración eléctrica: BMW
Aunque el hito de los dos millones marca un momento histórico, el camino para la compañía en el campo de la electrificación completa inició mucho antes. BMW comenzó su ofensiva EV moderna con la fundación de la submarca «BMW i» en 2011, siendo un proyecto pionero dentro de la industria premium que introdujo modelos disruptivos tanto en diseño como en tecnología.
El primer gran referente fue el BMW i3 original, un urbano eléctrico que entró en producción en 2013 y que destacó por su construcción en fibra de carbono y su enfoque sostenible. Este modelo fue uno de los primeros eléctricos de producción masiva de un fabricante premium y, además, sentó las bases tecnológicas para toda la futura gama «i».
El primer millón de vehículos eléctricos producidos por BMW se alcanzó tras varios años de crecimiento sostenido, celebrando ese hito a finales de 2021 con una unidad del iX. Por otro lado, el salto al segundo millón de unidades se dio en mucho menos tiempo, evidenciando la aceleración del mercado y la consolidación de la estrategia eléctrica de la marca.


El futuro: Neue Klasse y electrificación masiva
De cara al futuro, BMW apuesta por una nueva generación de vehículos eléctricos basada en la plataforma Neue Klasse, que promete avances en autonomía, eficiencia y tecnología digital. Esta arquitectura será clave para la próxima ola de modelos eléctricos de los alemanes, apuntando a que el 50% de sus ventas globales sean vehículos EV hacia finales de la década.
En paralelo, la automotriz mantiene una estrategia de apertura tecnológica, lo que significa que continuará produciendo vehículos eléctricos, híbridos y de combustión al mismo tiempo, adaptándose a las condiciones de cada mercado mientras avanza hacia la electrificación total. Con dos millones de EVs en sus líneas de producción, su transición energética comienza a tener más peso.
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Jessica Paola Vera García.







