La Alcaldía de Bogotá reveló el nuevo precio del pasaje de Transmilenio y SITP para 2026. El aumento es superior a lo previsto.
El costo de movilizarse en Transmilenio volvería a subir en Bogotá. La Alcaldía de la capital dio a conocer un borrador de decreto que propone ajustar la tarifa del Sistema Integrado de Transporte Público, SITP, hasta los $3.550. Esta cifra representa un incremento de $350 frente a la tarifa vigente y que, además, supera lo que se había discutido previamente en el Concejo de Bogotá, donde se contemplaba un pasaje de $3.450.
Según el documento oficial, el ajuste tarifario no responde a un único factor, sino a una combinación de presiones económicas que han encarecido la operación del sistema. Entre ellas se destacan el aumento del salario mínimo legal mensual vigente, alza en los precios de los combustibles y otros índices de precios que impactan directamente los costos operativos. Así como la remuneración de los empleados que hacen posible la prestación del servicio.
El proyecto de decreto deja claro el nuevo valor que se cobraría al usuario y el alcance de la medida. En el texto se indica: “Tarifa plena para el SITP. Fíjese la tarifa máxima del servicio de transporte masivo urbano de pasajeros en sus componentes troncal y zonal del Sistema Integrado de Transporte Público (SITP) en TRES MIL QUINIENTOS CINCUENTA PESOS MONEDA LEGAL CORRIENTE (3.550 pesos). Para fines tarifarios, los servicios zonales comprenden los de carácter urbano, complementario y especial”.

Pasaje más caro
Lo anterior significa que el aumento no solo aplicaría a Transmilenio en sus troncales, sino también a los servicios zonales, urbanos, complementarios y especiales del SITP. Así las coas, el contexto económico nacional resulta clave para entender esta decisión.
Y es que, para 2026, el salario mínimo en Colombia tuvo un incremento del 23% por vía de decreto, pasando de $1.423.500 a $1.750.905. A esta cifra se suma el subsidio de transporte, lo que eleva el ingreso total de un trabajador que devenga el mínimo hasta los dos millones de pesos. Este aumento salarial, si bien busca mejorar el poder adquisitivo de los trabajadores, tiene un efecto directo sobre sectores intensivos en mano de obra, como el transporte público.
En ese punto coincide Asocapitales, entidad que agrupa a las ciudades capitales del país. De acuerdo con la asociación, los sistemas de transporte masivo, colectivo y estratégico presentan una alta intensidad en el uso de mano de obra. Sus estimaciones indican que entre el 40% y el 55% de los costos operativos corresponden a salarios, prestaciones sociales y aportes a la seguridad social, muchos de los cuales están indexados directa o indirectamente al salario mínimo legal mensual vigente (SMMLV).

Aumento salario mínimo
Este peso de los costos laborales explica por qué el aumento del salario mínimo genera una presión inmediata sobre las finanzas del sistema. Asocapitales advierte que, ante este escenario, las ciudades enfrentan dos caminos: trasladar el incremento a la tarifa que pagan los usuarios o aumentar los subsidios, que deben ser financiados con recursos municipales.
De hecho, la propia asociación había calculado que, con el alza del salario mínimo, el pasaje podría incrementarse cerca de $200 adicionales a los ajustes que ya estaban proyectados, una cifra que ahora queda incluso corta frente a los $350 pesos propuestos en el borrador del decreto.
Así, el posible ajuste a $3.550 no solo supera lo discutido en el Concejo de Bogotá, sino que refleja una tensión constante entre la sostenibilidad financiera del sistema de transporte y el impacto directo que estas decisiones tienen sobre el bolsillo de millones de usuarios que dependen diariamente de Transmilenio y del SITP para movilizarse por la ciudad.
Paola Reyes Bohórquez.








