Tras más de ocho años detenida, la Troncal de los Andes recibió el aval ambiental que permitirá retomar una obra clave para descongestionar la movilidad entre Chía y Bogotá.

Después de casi una década de espera, uno de los proyectos viales más importantes para la movilidad del norte de la Sabana de Bogotá empieza a destrabarse. La Autoridad Nacional de Licencias Ambientales, ANLA, aprobó la modificación de la licencia ambiental del proyecto “Construcción Troncal de los Andes”.

Esta decisión permitirá ajustar el trazado de la vía en el municipio de Chía y avanzar sin intervenir directamente el predio Las Veguitas ni su cuerpo de agua. Este era uno de los principales focos de conflicto ambiental y ciudadano desde que la obra fue licenciada originalmente en 2018.

Con esta autorización, el proyecto de 3,4 kilómetros de doble calzada, concebido para conectar a Chía con la Autopista Norte y aliviar el colapso vial que a diario afecta a miles de conductores, podrá retomar su curso. La modificación avalada por la ANLA cubre un tramo de aproximadamente 1,34 kilómetros, entre los puntos K0+710 y K2+055, e incluye cambios clave como la reubicación de dos puentes sobre el río Bogotá y la construcción de un box culvert sobre el canal Proleche.

Troncal de los Andes

Obras con visión ambiental

Según explicó la autoridad ambiental, estos ajustes responden tanto a exigencias técnicas impuestas previamente por la propia ANLA como a decisiones judiciales que obligaron a replantear el diseño original. Desde el punto de vista ambiental, el nuevo trazado representa una mejora sustancial, ya que reduce la intervención sobre ecosistemas sensibles, en especial sobre cuerpos de agua y áreas asociadas al sistema hídrico del río Bogotá.

El rediseño contempla puentes sin pilas dentro del cauce del río y la implementación de soluciones constructivas como rellenos aligerados. Todo con el objetivo de disminuir riesgos de inundación, evitar asentamientos del terreno y proteger las obras de control hidráulico existentes. Para la ANLA, estas medidas permiten avanzar en una infraestructura necesaria, pero bajo condiciones estrictas que priorizan la protección del territorio.

“La obra es importante para descongestionar la Autopista Norte y mejorar la conexión entre Chía y Bogotá, pero debe desarrollarse cumpliendo rigurosamente las condiciones ambientales”, reiteró la entidad al anunciar su decisión.

Troncal de los Andes

Esencial para la movilidad

La noticia fue recibida con optimismo por la Gobernación de Cundinamarca. El gobernador Jorge Emilio Rey celebró la aprobación y aseguró que la Troncal de los Andes será vital para la movilidad de la Sabana Centro. Además, destacó que este proyecto permitirá avanzar en una variante que conecte la vía concesionada Devisab con la Autopista Norte, fortaleciendo la red vial del norte del departamento.

“De nuestra parte, estamos en la etapa final de estructuración de estudios y diseños de la doble calzada que iría desde el costado sur de la variante de Cota hasta integrarse con la Troncal de los Andes. Esta interconexión tendría cerca de ocho kilómetros”, explicó Rey. El mandatario también recordó que a esta doble calzada se sumaría la extensión de la avenida Suba–Cota, cuyos diseños en el tramo cundinamarqués ya están listos a nivel de detalle.

Con esta decisión, se abre una nueva etapa para un proyecto largamente esperado, que no solo busca mejorar los tiempos de viaje, sino también reorganizar flujos de movilidad, facilitar la reconfiguración de rutas de transporte público y ofrecer una alternativa real al cuello de botella que hoy representa la Autopista Norte.

LEA TAMBIÉN: Bogotá estrena glorieta elevada que descongestionará caos vial: ya en funcionamiento.


Paola Reyes Bohórquez.