Tesla enfrenta quejas por fallos en el ordenador central de sus carros nuevos, poniendo en jaque sistemas esenciales como el Autopilot, el ABS y el ESP.

En un esfuerzo por mantener su racha de crecimiento y evitar una caída inédita en ventas en una década, Tesla redujo los precios de algunos modelos, como el Tesla Model 3, durante los últimos meses. No obstante, esta estrategia parece haber cobrado factura en la calidad de fabricación.

Numerosos propietarios de carros Tesla fabricados recientemente han reportado fallos graves en el ordenador central, conocido como HW4 o «AI4.1». Este componente, responsable de gestionar funciones esenciales como el sistema Autopilot, las cámaras, el GPS y sistemas de seguridad activa como el ABS o el ESP, está dejando de funcionar tras pocos meses de uso.

De acuerdo con fuentes anónimas consultadas por Electrek, el origen del problema sería un cortocircuito relacionado con la batería de 12V, específicamente durante el proceso de calibración de las cámaras del sistema Autopilot FSD. Como resultado, los autos afectados pierden funciones críticas como la conducción autónoma, la navegación GPS, el control de estabilidad, e incluso sistemas básicos como los limpiaparabrisas.

Tesla Cybertruck

Tesla minimiza el problema

El problema no se limita a unos pocos vehículos: una gran cantidad de carros equipados con este ordenador fabricados en los últimos meses estarían presentando estos fallos. Mientras los técnicos de Tesla trabajan a marchas forzadas para resolver las incidencias, la única solución actual es la sustitución completa del ordenador defectuoso, aunque la compañía también estaría desarrollando un parche de software para mitigar temporalmente el problema.

Fuentes internas aseguran que Tesla habría pedido a sus técnicos que restaran importancia a las preocupaciones de seguridad de los clientes, evitando que estos consideren sus automotores como inoperativos. No obstante, esta postura podría agravar aún más la crisis de confianza hacia la marca.

Tesla Model 3 Gran Autonomía con tracción trasera

La acumulación de quejas se produce en un momento crítico: Tesla busca cerrar 2024 con una cifra récord de entregas para evitar su primera caída anual en ventas en 10 años. Sin embargo, el fallo del HW4 podría no solo complicar estos objetivos, sino también forzar una masiva llamada a revisión física para reemplazar los ordenadores defectuosos, lo que podría dañar significativamente su imagen.

Así las cosas, Tesla se enfrenta a un desafío que pone a prueba su reputación como líder en tecnología automotriz. Aunque la innovación y la eficiencia son pilares de su éxito, este tipo de fallos destaca la importancia de priorizar la calidad y la seguridad. Si bien los problemas en la producción pueden ser comprensibles en una industria tan dinámica, minimizar las preocupaciones de los clientes podría ser un error costoso, no solo económicamente, también en términos de confianza a largo plazo.


Paola Reyes Bohórquez.