El Paquete Económico 2026 de México incluye un polémico arancel de hasta el 50% a carros importados de Asia. La medida, impactará una de cada cinco ventas de autos nuevos.

El gobierno de México, en el marco del Paquete Económico 2026, decidió endurecer los gravámenes a las importaciones procedentes de países asiáticos sin tratados comerciales preferenciales. La propuesta eleva aranceles que hoy rondan el 20% en algunos casos hasta un máximo del 50%, según anunció la Secretaría de Economía.

La medida se ha justificado como un mecanismo para “fomentar la producción local” y proteger empleos en sectores que han sufrido la presión de importaciones a precios muy competitivos. Claudia Sheinbaum, presidenta de la República, explicó que la intención no se limita a los automóviles; la batería de medidas arancelarias abarcará desde maquinaria y refrigeradores hasta ropa y materias primas, con el fin de reactivar cadenas productivas mexicanas.

En tal sentido, “la decisión se tomó con el objetivo de fomentar la producción local de aquellos bienes que se importan desde Asia”, dijo la presidenta en su exposición pública del paquete. Así, ese enfoque conecta la política arancelaria con un plan más amplio de impulso industrial.

BYD planta México.

Golpe a la industria automotriz

El impacto directo sobre el mercado automotor será amplio y heterogéneo. Actualmente, los vehículos originarios de China representaban cerca del 20% de las ventas de autos nuevos en México (aproximadamente una de cada cinco unidades), una cuota que explica por qué la subida arancelaria centra tanto la atención.

Las cifras oficiales e informes sectoriales señalan que la participación de los carros chinos ha rondado el 19–21% en el último periodo evaluado. Así, marcas como BYD, MG y otras han ganado terreno gracias a precios agresivos y una oferta crecida de modelos eléctricos e híbridos.

Por la naturaleza global de las cadenas de suministro, los aranceles no afectarán únicamente a los fabricantes chinos, también golpearán a empresas que importan modelos desde India o Corea, y a quienes traen autos japoneses. En México se mencionan específicamente marcas como General Motors, MG, BYD, Geely, Ford o Dodge entre las afectadas por el incremento de impuestos a unidades chinas.

Igualmente, Volkswagen también podría verse impactada por aranceles sobre modelos que importa desde India (como Virtus y Taigun). Así como modelos de Hyundai y Suzuki que también provienen de India. Importaciones originarias de Japón y Corea, que alimentan la oferta de Mazda, Kia, Nissan, Mitsubishi y Toyota, sufrirían el efecto indirecto de una política arancelaria más estricta.

Geely EX5 SUV eléctrico vendido por Renault en Brasil

Autos más caros

Estos cambios forzarán a las marcas a revaluar precios, estructura de importación y, en ciertos casos, sus estrategias de mercadotecnia y posventa en México. Hay que señalar que los detalles técnicos y por fracción arancelaria están por confirmarse.

Este anuncio mexicano también se debe ver desde un punto de vista internacional, pues llega en un contexto de presión de Estados Unidos para que socios de la región no actúen como “puerta de entrada” para productos chinos hacia el mercado norteamericano. Así mismo, representa una política alineada en varios puntos con la estrategia estadounidense de limitar la expansión de determinados bienes chinos en la región.

Para consumidores y concesionarios la consecuencia más visible será el precio final y la disponibilidad de ciertos modelos, debido a que los concesionarios podrían enfrentar inventarios de carros importados que se encarecerán de forma inmediata o que resultarán menos competitivos frente a alternativas locales o de marcas con producción en México.

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Paola Reyes Bohórquez.