Un documento de patente descubierto revela un proyecto de Mazda que parece una solución que salvaría a la gasolina.

Mazda despertó el interés de todo el mundo tras la aparición de una solicitud de patente, identificada en los reportes como «fuel reforming system of vehicle» o «sistema de reforma de combustible del vehículo». Un proyecto de la automotriz japonesa que le daría esperanza de vida a la gasolina y con una increíble solución: sin emitir emisiones de carbono.

La patente describe un motor de ciclo ampliado que completaría seis tiempos, capaz de separar hidrógeno del combustible líquido en el propio vehículo, reutilizar ese hidrógeno como combustible y retener el carbono resultante en un sistema de captura interno en lugar de liberarlo a la atmósfera. Siendo así, hay cuatro etapas clave en este sistema.

La primera etapa es la de admisión, seguida de una compresión, combustión y finaliza con el escape, pero en este punto se añadirían dos etapas extra relacionadas con la «reformación» del combustible y la gestión del carbono e hidrógenos generados. La intención es clara: alargar la vida útil tecnológica del motor de combustión eliminado las emisiones en el escape.

Mazda motor gasolina hidrógeno

Mazda piensa diferente sobre la descarbonización

Según la interpretación de los documentos de patente, el llamado «sistema de reforma de combustible del vehículo» funcionaría así: primero, parte del combustible líquido y agua se sometería a una reacción de reformado dentro de un módulo dedicado del vehículo para descomponer las moléculas aprovechando el calor y los gases del propio motor. 

A continuación se produciría una corriente de hidrógeno y otra fracción sólida o condensada de carbono. El hidrógeno se almacenaría temporalmente y se reinyectaría en la cámara para una fase adicional de combustión, mientras que el carbono solidificado quedaría retenido en un contenedor pensado para extraerse en mantenimiento de taller.

Sin embargo, que exista una solicitud de patente no implica que la tecnología esté lista para usarse. El concepto es relevante porque trata de atacar el problema de las emisiones de carbonos antes de que los compuestos salgan del escape, pero hay diferentes retos técnicos para lograrlo. La energía necesaria para el «reformado» y el almacenamiento del carbono son algunos de estos. 

Mazda motor gasolina hidrógeno

Antecedentes de los japoneses

Mazda no es ajena a experimentar con hidrógeno en motores de combustión. Hace años los japoneses ya había desarrollado y probado versiones rotativas que podían funcionar con hidrógeno y gasolina. Un ejemplo es el Mazda RX-8 Hydrogen RE y otros proyectos conceptuales que se han presentado desde la década de 1990, lo que le da cierta trayectoria en el campo.

Esa experiencia previa explica por qué la idea de producir hidrógeno en el propio vehículo y quemarlo en un motor resulta viable para la automotriz. Sin embargo, otras experimentos con hidrógeno han expuesto problemas prácticos de infraestructura, almacenamiento, durabilidad y hasta emisiones secundarias, por lo que las investigaciones deberán seguir exhaustivamente.

Lo cierto es que Mazda está convencida de que hay alternativas para la descarbonización más allá de la eliminación de los combustibles y la electrificación completa de los vehículos.

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Jessica Paola Vera García.