Mazda inició una prueba piloto con un diésel renovable que podría revolucionar el transporte de vehículos y piezas. Lo mejor: no necesita cambiar ni un solo tornillo del motor.
La descarbonización del automóvil no empieza cuando el carro sale de la línea de ensamble. Empieza mucho antes, en los camiones que mueven las piezas, en los tráileres que trasladan los vehículos terminados de la fábrica al patio de distribución. Esa parte de la cadena, generalmente invisible para el consumidor, es precisamente donde Mazda acaba de dar un paso concreto.
Desde mayo pasado, la marca japonesa trabaja junto a Nippon Express, la empresa de logística más grande de Japón, con operaciones en más de 45 países, en una prueba piloto con HVO, un biodiésel renovable (Hydrotreated Vegetable Oil o aceite vegetal hidrotratado) fabricado a partir de aceites de cocina usados y residuos vegetales. El combustible no requiere modificaciones en los motores diésel convencionales, lo que lo convierte en una alternativa inmediata sin necesidad de cambiar toda la flota.
Así las cosas, el ensayo se desarrolla en una ruta concreta dentro de Japón: los 12 kilómetros que separan la planta de Hofu, en el distrito de Nishinoura, y el campo de vehículos nuevos de Nakanoseki. Dos camiones realizan ese trayecto usando una mezcla con aproximadamente el 51 % de HVO. La prueba está prevista hasta el cierre del año fiscal 2026 y tiene un propósito concreto: acumular datos operativos reales antes de decidir si se expande.

Eficiencia energética
Lo que se evalúa no es solo si el combustible funciona, eso ya se sabe, sino cómo se comporta en condiciones reales de trabajo: eficiencia energética, rendimiento del motor, procedimientos de mantenimiento y posibles fricciones operativas. Los automotores de prueba operan bajo los mismos estándares de inspección que los camiones diésel convencionales, con apoyo técnico de Isuzu Motors. El suministro del combustible corre por cuenta de NX Shoji.
Pero ¿por qué un camión con HVO y no eléctrico? La respuesta tiene que ver con la realidad del transporte pesado de corto plazo. Los camiones eléctricos existen, pero su infraestructura de carga y su autonomía todavía son limitantes en muchas operaciones logísticas. El HVO, en cambio, puede reducir las emisiones de carbono de forma significativa sin necesidad de modificar de forma sustancial la operativa actual.

Solución efectiva
Es, en pocas palabras, una solución que puede aplicarse hoy con los camiones que ya existen, mientras el sector avanza hacia una electrificación más completa. Mazda tiene como objetivo la neutralidad en carbono en toda su cadena de suministro para 2050, un horizonte compartido con el Grupo NX.
Por lo anterior, si la prueba entrega los resultados esperados, ambas compañías tienen previsto ampliar la red de socios, incluyendo proveedores de combustible y empresas locales, para escalar el uso del HVO a otros trayectos y operaciones logísticas. Kazuhiko Sumi, director de Cadena de Suministro de Mazda, fue claro sobre el objetivo: “Al acumular conocimientos sobre eficiencia, rendimiento y aspectos operativos en condiciones reales, impulsaremos la aplicación práctica y la expansión de esta iniciativa”.
Paola Reyes Bohórquez.







