Hyundai anunció una inversión histórica de US$ 20.000 millones en Estados Unidos, incluyendo una megaplanta de acero en Luisiana. Trump celebró la decisión.
Hyundai anunció una millonaria inversión en territorio estadounidense que cambiará el panorama de la industria. En un evento en la Casa Blanca, el presidente de Hyundai, Euisun Chung, junto con el presidente Donald Trump y el gobernador de Luisiana, Jeff Landry, confirmaron que la compañía destinará US$ 20.000 millones en la relocalización de empresas en EE.UU., incluyendo la construcción de una megaplanta de acero de US$ 5.800 millones en Luisiana.
Esta nueva fábrica de acero será la primera de un fabricante automotriz en Estados Unidos y tendrá la capacidad de producir 2,7 millones de toneladas métricas de acero al año. Según Trump, esta producción abastecerá directamente a las plantas de Hyundai en Alabama y Georgia, generando más de 1.400 empleos.
«Esta inversión es una clara demostración de que los aranceles funcionan muy bien«, afirmó Trump, refiriéndose a sus políticas comerciales proteccionistas. Por su parte, Chung reveló que la decisión de construir la planta en EE.UU. se tomó durante una reunión con Trump en Seúl en 2019. Según el ejecutivo, la inversión coincide con el inicio del segundo mandato del presidente, lo que hace que este momento sea «aún más especial».

Así es la estrategia
El anuncio de Hyundai llega en un contexto de posibles aumentos en los aranceles a las importaciones de países con superávit comercial, como Corea del Sur. La estrategia de la automotriz no es aislada: Apple, Taiwan Semiconductor Manufacturing Company y SoftBank también han anunciado millonarias inversiones en EE.UU., buscando adaptarse a las nuevas políticas económicas.
A pesar del entusiasmo, no todas las inversiones anunciadas en el pasado han resultado exitosas. En 2017, Trump y Foxconn prometieron una planta de productos electrónicos de US$ 10.000 millones en Wisconsin que generaría 13.000 empleos. Sin embargo, la compañía redujo drásticamente su inversión a solo US$ 672 millones, creando menos de 1.500 empleos.

Con Hyundai apostando fuerte por la fabricación en EE.UU., la pregunta es: ¿cumplirá con sus ambiciosos planes o seguirá el camino de otros proyectos fallidos? Esta inversión representa un paso significativo para la industria automotriz en EE.UU., alineándose con la política de Trump de fortalecer la producción nacional. No obstante, el historial de anuncios de inversiones no siempre se traduce en éxito.
Paola Reyes Bohórquez.








