En el proceso de reacomodar las relaciones comerciales con los países del mundo, EE.UU. entra en conflicto con Colombia.
Este martes 15 de marzo salió a la luz una carta que el representante de la Oficina de Comercio de Estados Unidos, Jamieson Greer, envío a la ministra encargada de Comercio, Industria y Turismo de Colombia, Cielo Rusinque. El documento surgió como reacción a las nuevas políticas establecidas por el gobierno colombiano en materia de vehículos.
Específicamente, Colombia decidió acoger nuevos estándares de seguridad para los vehículos que lleguen importados a nuestro país. Según lo establecido por el Ministerio de Comercio nacional, las nuevas regulaciones se alínean con los protocolos de la Organización de las Naciones Unidos (ONU) que, en términos generales, son más severos.
Aún con el revuelo de los aranceles que van y viene a raíz de las determinaciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, este asunto es totalmente diferente. La carta firmada por Greer invita a que se reformulen las nuevas políticas del gobierno colombiano o incluso, cancelar la aplicación de la norma que entraría en vigencia este 2 de mayo.

Estados Unidos tomará acciones
La carta enviada a Cielo Rusinque, tiene implícito un tono de advertencia, pues Estados Unidos podría responder a la política de Colombia y frenar las exportaciones a nuestros país. Esto significaría que cancelaría el envío de vehículos y autopartes que se producen en territorio estadounidense.
Uno de los argumentos que pone sobre la mesa el representante de gobierno estadounidense, es el hecho de que a través del Tratato de Libre Comercio (TLC), firmado entre ambos países, ya se habían aprobado los términos de importación de vehículos desde Estados Unidos, y a los cuales se han acogido otros países como México, Brasil y Argentina.
El asunto es que, los estándares de seguridad del país norteamericano no son los mismos que establece la ONU, y por lo cuales se supone que Colombia se regirá, basándose en un principio de mejora de la seguridad vehicular en el país. Situación que aumenta la tensión que se ha generado entre los dos gobiernos desde que Trump llegó a la Casa Blanca este año.

Posibles repercusiones
Se calcula que hay alrededor de 700 millones de dólares en juego atribuidos a los próximos negocios de exportaciones de automóviles desde Estados Unidos a Colombia. Para la oficina de Comercio de Estados Unidos, los cambios en las certificaciones de los vehículos se han realizado sin proporcionar pruebas de que el método actual no cumple con los objetivos, y los calificaron además, de una «práctica desleal», según se plasmó en la misma carta de Jamieson Greer.
Finalmente, el diplomático instó al gobierno colombiano a aplazar la aplicación de la normativa. «Existe una forma de avanzar que permita alcanzar los objetivos de Colombia y evitar poner una barrera a las exportaciones estadounidenses. Podemos encontrar una solución permanente», añadió.
Frente a al posibilidad de que se suspendan indefinidamente las exportaciones de vehículos desde Estados Unidos a Colombia, Pedro Nel Quijano, Presidente de Aconauto, dijo en medios de comunicación nacionales que, «hay pedidos que tendrían que estar llegando estos meses y que no van a llegar por el peligro de que esto entre en efecto«.
En este sentido, Ford, Jeep y Chevrolet serían las principales marcas afectadas.
Jessica Paola Vera García.








