Estados Unidos y Japón cerraron un pacto comercial que redujo al 15 % los aranceles a vehículos y repuestos. Así se desbloqueó una inversión japonesa millonaria para el país Norteamericano.
Este 23 de julio de 2025, el primer ministro japonés Shigeru Ishiba confirmó a través de medios oficiales que EE.UU. reducirá el arancel sobre automóviles y repuestos procedentes de Japón, pasando del 25 % fijado en abril a 15 %. “Somos el primer país del mundo en reducir los aranceles sobre los autos y los repuestos sin límite de volumen”, declaró Ishiba a la prensa, enfatizando que se abren nuevas oportunidades de mercado libre para la industria automotriz nipona.
Por su parte, el presidente Donald Trump, desde su cuenta en Truth Social, calificó el convenio como un éxito sin precedentes: “gigante, quizás el más grande nunca conseguido”. Además, aseguró que Japón canalizará USD 550.000 millones hacia la inversión norteamericana, y que EE UU. se quedará con el 90 % de las ganancias, prometiendo la creación de “miles de trabajos” y la apertura del mercado japonés a autos, camiones, arroz y otros productos agrarios.
El acuerdo se alcanzó justo antes de la fecha límite del 1 de agosto, impuesta por la administración Trump, que amenazaba con imponer aranceles punitivos del 25 % adicionales si no se lograba un pacto. No obstante, el nuevo convenio solo cubre el rubro automotriz, automóviles y repuestos, quedando fuera las tarifas del 50 % sobre acero y aluminio.

Socios comerciales
Las cifras respaldan la magnitud del acuerdo, pues Japón fue el quinto socio comercial de EE.UU. en 2024, representando el 4,3 % del comercio bilateral y superando los 148.000 millones USD en exportaciones.
Dentro del anterior volumen, los carros y repuestos desde Japón alcanzaron los 46.000 millones USD en 2023, mientras que en 2024, EE.UU. importó vehículos nipones por valor de 40.760 millones USD, es decir, el 18,6 % del total de importaciones de autos, siendo Japón el segundo mayor proveedor, solo detrás de México con 49.980 millones USD
El impacto en los mercados fue inmediato: la bolsa de Tokio subió hasta niveles nunca vistos en un año, y las acciones de fabricantes como Toyota, Mazda y Honda treparon entre el 11 % y el 17 % tras el anuncio. De forma paralela, los futuros europeos y estadounidenses también mostraron optimismo ante la posibilidad de pactos similares con la UE.

¿Habrá acuerdos con otros países?
En Washington, el responsable negociador japonés Ryosei Akazawa señaló que las tarifas al acero y aluminio no estaban incluidas en el acuerdo. Este aparte confirma que, aunque las negociaciones abarcaron varios sectores, se priorizó el automotor, que representa más de un cuarto de las exportaciones japonesas.
Para Estados Unidos, el desequilibrio comercial también era claro, ya que en 2024 se importaron más de 55.000 millones USD en vehículos y repuestos japoneses, mientras que las exportaciones de autos estadounidenses a Japón rondaron apenas los 2.000 millones USD. Esto explica las quejas del sector automotriz de EE.UU., que calificó como negativo el trato preferencial hacia Japón.
Paola Reyes Bohórquez.








