El arancel del 25% a carros importados golpeará fuerte a marcas como Buick, Hyundai y Kia, mientras que Tesla, Jeep y Honda se verán menos afectados.
Hace casi tres meses, el presidente Donald Trump anunció una medida que podría reconfigurar la industria automotriz en Estados Unidos: un arancel global del 25 % sobre vehículos importados y autopartes, salvo excepciones por contenido nacional bajo USMCA.
Esta medida, según analistas de Anderson Economic Group, podría elevar el precio de los automóviles entre USD 2.000 y USD 5.000, y alcanzar incluso los USD 12.000 en SUVs o eléctricos importados de Canadá, México o Asia. Así, marcas con fuerte producción en EE.UU., como Tesla, Jeep y Honda, resultan las menos afectadas.
Tesla, con fábricas en Fremont y Austin y un contenido domestico de hasta 87 %, estima un encarecimiento de apenas 3 %. Esto contrasta con fabricantes asiáticos: Buick calcula un incremento de 22 %, mientras que Hyundai y Kia manejan una subida proyectada entre 21–22 %, al depender parcialmente de plantas en Corea del Sur y China.

Precios más altos
Incluso modelos en EE.UU. incrementarán sus precios. Por ejemplo, un Toyota RAV4 o un Honda CR-V, pese a ensamblarse en Norteamérica, contienen autopartes importadas, lo que hace que el arancel también les afecte. Según Cox Automotive, los precios de vehículos ensamblados en EE.UU. podrían subir entre USD 3.000 y USD 6.000 si incluyen piezas importadas.
Marcas como Toyota y Mitsubishi ya anticipan el impacto. Toyota aumentará sus precios en promedio USD 270 por unidad desde julio, reseñó Reuters; Mitsubishi sube un 2,1 %, tanto por los costos arancelarios como por presión inflacionaria. Ford advirtió a su red de distribuidores sobre el posible incremento de precios debido a los aranceles aplicados a vehículos producidos en México y Canadá, y a piezas importadas.
Por todo lo anterior, se estima que en el primer año, estos aranceles podrían generar más de USD 30.000 millones en sobrecostos al consumidor, según rangos que van desde USD 2.500 a USD 20.000 por vehículo, dependiendo del segmento.

Rebajas para algunos modelos
Pese a la dureza de la medida, el Gobierno estadounidense ha flexibilizado algunos puntos: ofrece rebajas del 3,75 % al 2,5 % para modelos con alta proporción de piezas estadounidenses, y exime autos que cumplen el 85 % de origen nacional. Sin embargo, estas exenciones podrían no ser suficientes para frenar los incrementos de precios y reducir inventarios.
Hay que decir que el arancel del 25 % es una bomba de tiempo para los consumidores. Más allá de una estrategia proteccionista, provoca un alza generalizada en los precios de los autos, desde modelos súper populares hasta SUV y eléctricos, que podría reducir las ventas en más de 3 millones de unidades al año, según proyecciones de Bank of America y Cox Automotive.
Paola Reyes Bohórquez.








