Informes de medios internacionales sugieren que automotrices chinas están interesadas en comprar fábricas alemanas de VW.
Hace unos meses, Volkswagen puso de manifiesto la posibilidad de cerrar algunos de sus centros de producción ubicados en Alemania. Esto, a razón, de una crisis financiera que está enfrentando la automotriz. Si bien ha sido posible subsanar algunos de los problemas gracias a acuerdo sindicales, dos fábricas siguen en riesgo.
Las plantas alemanas de Dresde y Osnabrück, las cuales estarían ante un cierre inminente, ahora están en la mira de fabricantes de automóviles chinos. Según un informe de Reuters, el gobierno del gigante asiático estaría dispuesto a invertir para que sus compañías nacionales se abran campo en territorio europeo y con ello, comprar dichas fábricas.
Si definitivamente Volkswagen no logra hacer nada para salvar sus dos centros de producción, podrían convertirse en propiedad de automotrices provenientes de China. Hecho que les facilitaría la vida, pues con ambiosos planes de expansión al viejo continente, fabricar de forma regional aumentaría su nivel de competitividad. No sabemos si esto es algo que aterre a los locales.

China busca sacar ventaja en Europa
Aunque las marcas chinas están relativamente cómodas produciendo vehículos localmente y exportándolos bajo los estándares, la Unión Europa estableció un aumento de los aranceles. De esta manera, para evitar esos costos extras que llevaría a elevar el precio final de los productos, los chinos están buscando la manera de tener plantas en el viejo continente.
En el caso de las fábricas alemanas de Volkswagen, no se mencionó cuál automotriz del gigante asiático está interesada en adquirlas. Sin embargo, ya hay otras que avanzan en sus propios proyectos. Como BYD que está a un paso de tener plantas de producción en Hungría y Turquía, y Chery que comenzará a fabricar autos en la antigua planta de Nissan en España.
El hecho de asentarse en unas instalaciones ya existentes parece beneficiar a todos. Por un lado, siguiendo con el caso de VW, el fabricante alemán se ahorraría tiempo y dinero en realizar una liquidación de sus fábricas y dejarlas, simplemente, abandonadas. También supone los mismos beneficios para los compradores chinos, que no tendrían que empezar desde cero.

Relaciones con Alemania
Volviendo a citar el informe de Reuters, las ofertas podrían provenir de empresas privadas, empresas estatales o empresas conjuntas con actores extranjeros. Aunque las autoridades chinas se reservan el derecho de aprobar ciertas inversiones en el extranjero, siendo probable que participe en cualquier oferta desde el comienzo del proceso.
Según las fuentes anónimas citadas por el medio internacional, la decisión de comprar las plantas de Volkswagen dependerá de la postura que adopte el nuevo gobierno alemán hacia China, después de las elecciones previstas para febrero de este año. Históricamente, había sido Alemania, a través de sus automotrices, la que había invertido en China.
LEA TAMBIÉN: Un país de Sudamérica está entre los ocho mayores fabricantes de autos en 2024
Jessica Paola Vera García. Fuente: Reuters








