Nissan reveló su nueva Frontier, conocida como Navara en Europa, basada en la plataforma de la Mitsubishi L200, pero con diseño exclusivo y un modelo “Warrior” todoterreno.
Nissan finalmente mostró una de las versiones de la nueva Frontier, conocida como Navara en otros mercados, destinada, exclusivamente, a Australia y Nueva Zelanda. Aunque comparte mucha ingeniería con la Mitsubishi L200, la marca japonesa apuesta fuerte para que esta nueva pickup no se perciba como una simple clonación, sino como un vehículo con carácter propio.
El diseño exterior se vuelve más robusto y agresivo, pues su cara delantera se rediseñó completamente, con una parrilla más recta, faros LED que recuerdan al Patrol y un parachoques reforzado que da una presencia más imponente. A pesar de que la estructura de vidrio y la carrocería mantienen mucha herencia de la L200, los pilotos traseros cuentan con gráficos LED exclusivos de Nissan, lo que le da un sello diferenciador visual.
Uno de los aspectos clave para Nissan es la suspensión, desarrollada localmente en Australia en colaboración con Premcar, reconocida firma de ingeniería. Gracias a su ajuste específico para el mercado trans-tasman, la Frontier abraza su nueva identidad con una conducción más ajustada y sensible a las condiciones locales. Según Nissan Australia, la camioneta ha sido “finamente puesta a punto” por Premcar para ofrecer un rendimiento óptimo.


Versiones, diseño y fuerte “Warrior”
Durante el lanzamiento, Nissan mostró varias versiones. La ST-X se posiciona como una opción de rango medio, mientras que la Pro-4X representa el tope de gama. Esta última se destaca por detalles llamativos con acentos en rojo lava, pasos de rueda más anchos, barra antivuelco y llantas oscuras que le dan un carácter muy off-road.
Sin embargo, la gran sorpresa fue el prototipo Warrior, diseñado por Premcar. Esta versión extrema incluye un parachoques todoterreno con luces LED integradas, protección para bajos, llantas “beadlock” de 17 pulgadas con neumáticos de 32,2pulgadas y una suspensión revisada que eleva la altura en 14 mm.
Por dentro, la Frontier adopta gran parte del interior de la L200, pero Nissan añadió sus propios toques. El sistema de infoentretenimiento incluye una pantalla de nueve pulgadas, y los asientos traseros ofrecen más espacio para las piernas. En la versión Pro-4X, los detalles en cuero con costuras rojas acentúan el carácter deportivo y aventurero.

Nissan Frontier y sus capacidades
En materia de asistencias, se espera que la nueva generación traiga tecnologías modernas para conducción, aunque Nissan no ha entregado aún todos los datos. La marca indica que su objetivo es balancear confort, capacidad de remolque y aptitud para rutas difíciles.
Bajo el capó, la nueva Frontier, Navara para Europa, mantiene un conocido motor diésel 2.4 litros biturbo, con una potencia de 201 caballos y un torque de 470 Nm, según los datos revelados por Nissan. Este propulsor, además, contradice la creencia de que compartiría el motor de la Triton más antigua, ya que tiene ajustes propios.
En cuanto al chasis, sí comparte la plataforma de largueros con la Mitsubishi L200, pero con mejoras. Así las cosas, es la primera Frontier con dirección eléctrica asistida, y su suspensión ha pasado por un importante proceso de afinación local gracias al trabajo conjunto con Premcar.

Motor y prestaciones
Además, la versión básica incorpora un sistema “Easy 4WD” con bloqueo electrónico del diferencial trasero. Las versiones ST-X y Pro-4X van un paso más allá con un esquema Super 4WD, que incluye diferencial central bloqueable y modos de manejo, muy al estilo del sistema Super Select 4WD-II de Mitsubishi.
En carga, la Nissan Navara (Frontier) promete hasta 3.500 kg de capacidad de remolque y una carga útil entre 950 y 1.047 kg, cifras que la sitúan de lleno en la categoría de pickups medianas competitivas. Hay que decir que esta nueva versión para Australia y Nueva Zelanda es significativamente diferente de la Navara Frontier de Norteamérica, o la Navara Pro que se vende en China. Esta adaptación regional se debe a que los requisitos, preferencias y condiciones de uso varían mucho de un país a otro.

Paola Reyes Bohórquez.








