Mercedes mantiene con vida su legendario motor V12 en uno de los sedán blindados más extremos del mundo. El Mercedes S 680 Guard combina lujo, tecnología y protección militar.
Mientras gran parte de la industria automotriz acelera hacia la electrificación y deja atrás los motores de gran cilindrada, Mercedes-Benz decidió mantener vivo uno de sus propulsores más emblemáticos en un carro muy particular. Se trata del Mercedes S 680 Guard 4Matic, una limusina blindada que no solo conserva el histórico V12 biturbo de AMG, sino que además ofrece uno de los niveles de protección más altos jamás vistos en un automóvil de producción.
El modelo forma parte de la familia Clase S, pero su misión está lejos de ser deportiva o enfocada en el lujo convencional. Aquí la prioridad absoluta es la seguridad. De hecho, Mercedes asegura que este vehículo es el único automóvil de producción en serie que cuenta con certificación VR10 bajo normas VPAM, el estándar de blindaje más alto disponible actualmente para un vehículo civil.
Eso significa que la carrocería y los cristales están preparados para soportar ataques con rifles de asalto, explosivos y munición de alto calibre. Todo el habitáculo está protegido por una estructura reforzada que convierte al carro en una especie de cápsula blindada sobre ruedas.

Elegante y muy seguro
Lo más llamativo es que, pese a semejante nivel de protección, el diseño exterior prácticamente no cambia frente a un Mercedes Clase S convencional. A simple vista luce como una berlina ejecutiva elegante y discreta, algo clave para sus clientes, entre los que suelen aparecer mandatarios, diplomáticos, empresarios de alto perfil y miembros de familias reales.
En el interior, el ambiente mantiene el enfoque lujoso característico del Clase S. El Mercedes S 680 Guard incorpora el sistema multimedia MBUX, materiales premium y enormes plazas traseras que funcionan como una auténtica oficina móvil. Pero además suma equipamiento exclusivo pensado para situaciones extremas.
Entre esos elementos aparecen sistemas automáticos de extinción de incendios, ventilación de emergencia para aislar gases externos, sirena, botón de pánico, sistemas de comunicación externa y puertas con asistencia hidráulica debido a su enorme peso. Incluso utiliza neumáticos especiales Michelin PAX capaces de seguir rodando hasta 30 kilómetros después de un pinchazo o ataque. También ofrece múltiples configuraciones especiales y soluciones personalizadas según las necesidades de cada cliente gubernamental o corporativo.

El V12 sigue vivo
Bajo el capó se encuentra uno de los mayores símbolos de este sedán: el legendario motor V12 biturbo de 6.0 litros desarrollado por AMG. En una época donde este tipo de mecánicas prácticamente desaparecieron por normativas ambientales y electrificación, Mercedes decidió reservarlo para su modelo más exclusivo y protegido.
El propulsor desarrolla 612 caballos de potencia y 830 Nm de torque disponibles desde apenas 2.000 rpm. Toda esa fuerza se envía a las cuatro ruedas mediante el sistema de tracción integral 4Matic. Mover semejante estructura no es tarea fácil. El S 680 Guard ronda las cinco toneladas debido al blindaje y refuerzos estructurales. Aun así, logra acelerar de 0 a 100 km/h en 8,3 segundos y alcanzar una velocidad máxima limitada electrónicamente a 210 km/h.

Por supuesto, el consumo también refleja las dimensiones y potencia del vehículo. Mercedes declara un gasto promedio de 19,1 litros cada 100 kilómetros y emisiones de CO2 de 434 gramos por kilómetro. La marca alemana no reveló el precio oficial ni las cifras de producción de este modelo, aunque se estima que cada unidad cuesta varios cientos de miles de dólares dependiendo del nivel de personalización y equipamiento solicitado.
Paola Reyes Bohórquez.







