El deportivo más icónico de Mazda: MX-5 se prepara para una nueva generación. Pero, todo apunta a que podría ser la última impulsada exclusivamente por un motor de combustión.
El futuro del Mazda MX-5 parece estar cada vez más definido. Aunque la electrificación avanza en toda la industria automotriz, la marca japonesa quiere que su legendario roadster conserve la esencia que lo convirtió en un referente entre los deportivos accesibles. Sin embargo, las señales que llegan desde la propia compañía sugieren que el próximo Miata podría representar el último capítulo de una historia impulsada por motores de combustión.
La información surge desde Australia, donde Vinesh Bhindi, director de Mazda Australia, reveló que un alto ejecutivo de la compañía confirmó durante una visita reciente que una nueva generación del MX-5 está en desarrollo. Aunque la marca todavía no ha anunciado una fecha de lanzamiento, Bhindi aseguró que también se insinuó que este podría ser el último MX-5 equipado con un motor de combustión interna antes de una transición definitiva hacia tecnologías electrificadas.
Esta noticia tiene especial relevancia porque el actual MX-5 ND ya acumula cerca de 12 años en el mercado, una longevidad considerable incluso para un modelo tan consolidado. Mazda ha reconocido anteriormente que su sucesor aún tardará algunos años en llegar, por lo que la próxima generación podría mantenerse vigente hasta bien entrada la década de 2030, siguiendo el patrón de vida comercial de sus antecesores.

Miata fiel a sus raíces
A diferencia de otros fabricantes que han aprovechado los cambios tecnológicos para transformar radicalmente sus modelos históricos, Mazda parece decidida a preservar la fórmula original del MX-5. Los directivos de la compañía han reiterado que las prioridades siguen siendo las mismas que han acompañado al modelo durante décadas: bajo peso, tamaño compacto, motor atmosférico y una experiencia de conducción centrada en el conductor.
Uno de los elementos que más tranquilidad genera entre los aficionados es la intención de mantener la transmisión manual. En una industria donde este tipo de cajas desaparece progresivamente, Mazda considera que sigue siendo parte fundamental de la identidad del roadster.
Diversos reportes apuntan a que el próximo MX-5 podría incorporar el nuevo motor Skyactiv-Z de 2.5 litros atmosférico, reemplazando al actual bloque de 2.0 litros. También se especula con la incorporación de un sistema mild hybrid para cumplir futuras normativas de emisiones sin comprometer excesivamente el peso del vehículo.

Pelea contra los kilos
Si hay un objetivo que Mazda considera irrenunciable, es mantener la ligereza que ha caracterizado al MX-5 desde su nacimiento en 1989. Según las informaciones conocidas hasta ahora, los ingenieros trabajan para que la próxima generación permanezca por debajo de los 1.000 kilogramos de peso.
La meta parece especialmente ambiciosa en un contexto marcado por normativas de seguridad más exigentes, mayores requerimientos tecnológicos y posibles sistemas de electrificación. De lograrlo, el futuro MX-5 seguiría siendo uno de los deportivos más ligeros disponibles en el mercado global, una característica cada vez más escasa en la industria actual.
No obstante, el horizonte a largo plazo parece inevitable. A medida que mercados clave como Europa endurecen las regulaciones sobre emisiones de CO2, la continuidad de los motores de combustión se vuelve cada vez más compleja. Aunque las baterías seguirán evolucionando durante los próximos años, trasladar al mundo eléctrico la agilidad y sencillez mecánica que hicieron famoso al Miata será uno de los mayores desafíos para Mazda.

Todo un desafío
Mientras tanto, el modelo sigue adaptándose a las regulaciones actuales. En Japón, por ejemplo, las últimas actualizaciones incorporaron neumáticos más silenciosos y un sistema de escape de mayor tamaño para cumplir nuevas normas de ruido, una modificación que incluso redujo ligeramente la capacidad del maletero en la variante RF de techo retráctil.
Todo indica que todavía queda tiempo para disfrutar de un MX-5 con motor atmosférico y caja manual. Pero si las previsiones se cumplen, la próxima generación podría convertirse en la última oportunidad de experimentar el concepto clásico que ha definido al roadster japonés durante más de tres décadas.
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Paola Reyes Bohórquez.







