El sistema Full Self-Driving de Tesla obtuvo luz verde en Países Bajos bajo estrictas condiciones. Así marca un paso clave en la carrera por el mercado europeo.

Luego de casi dos años de evaluaciones regulatorias, el sistema de conducción autónoma Full Self-Driving (FSD) de Tesla recibió autorización para operar en Países Bajos, en un avance que podría redefinir la estrategia de la compañía en Europa. La aprobación fue otorgada por la autoridad vehicular neerlandesa RDW tras más de 18 meses de pruebas, análisis técnicos y recopilación de datos en condiciones reales de circulación.

El permiso, sin embargo, llega con una condición clave: el sistema debe ser utilizado bajo supervisión constante del conductor. Esto significa que, aunque el carro puede ejecutar múltiples funciones de conducción de manera automatizada, la responsabilidad sigue recayendo en la persona al volante. Por esta razón, el FSD continúa clasificado como un sistema de nivel 2 avanzado, lejos del nivel 3 de automatización total reconocido en algunas normativas internacionales.

La decisión representa una victoria estratégica para Elon Musk, quien ha defendido en múltiples ocasiones que esta tecnología es significativamente más segura que la conducción humana. No obstante, las autoridades europeas han mantenido una postura más estricta que sus pares en EE.UU., donde los fabricantes pueden autocertificar ciertos sistemas. En Europa, por el contrario, las aprobaciones dependen de evaluaciones independientes y rigurosas.

Tesla conducción autónoma

Pruebas y más pruebas

Tesla explicó en un comunicado reciente que, durante el proceso, desarrolló miles de páginas de documentación técnica, ejecutó innumerables pruebas en pista y realizó estudios de seguridad para demostrar la fiabilidad del sistema. Además, la compañía realizó pruebas en carreteras europeas que superaron los 1,6 millones de kilómetros y organizó demostraciones con más de 13.000 participantes para validar el comportamiento del sistema en diferentes entornos.

El camino hacia esta aprobación ha sido largo. El FSD debutó en fase beta en octubre de 2020, inicialmente limitado a empleados y probadores de la compañía. A partir de 2023, se abrió a usuarios mediante un modelo de pago adicional y suscripción. Pero, el sistema enfrentó críticas y procesos legales por su denominación, ya que no ofrecía una autonomía total real. No fue sino hasta abril de 2024, con el lanzamiento de la versión 12.3.3, cuando Tesla adoptó el concepto de conducción “supervisada”, clave para cumplir con los requisitos regulatorios europeos.

Este avance llega en un momento estratégico para la compañía. Tesla busca reforzar su presencia en Europa, donde enfrenta la creciente expansión de fabricantes asiáticos como BYD, que ha ganado terreno con una agresiva política de precios y una oferta diversificada de modelos eléctricos. La conducción autónoma se ha convertido así en uno de los principales diferenciales tecnológicos para competir en este mercado.

Tesla conducción autónoma

Regulación estricta

Actualmente, Europa mantiene una regulación estricta en materia de automatización. Solo Mercedes-Benz cuenta con un sistema de nivel 3 autorizado en condiciones específicas, limitado a ciertos modelos de alta gama, tramos de autopistas y velocidades reducidas. Aun así, exige que el conductor esté disponible para retomar el control en cualquier momento.

Este nuevo escenario también coincide con ajustes en la política europea sobre movilidad, tras la flexibilización de algunos plazos relacionados con la transición hacia vehículos eléctricos. Esto ha permitido a los fabricantes redistribuir sus inversiones entre electrificación y tecnologías de automatización, dos ejes clave del futuro del sector.

Con la aprobación en Países Bajos, Tesla abre la puerta a una eventual expansión del FSD en otros países del bloque europeo, aunque cada mercado deberá validar el sistema según sus propias autoridades. El reto ahora será demostrar que la tecnología no solo es innovadora, sino también segura y confiable en el uso cotidiano.

LEA TAMBIÉN: Tesla amplía su conducción autónoma en Europa: ¿Tecnología lista para la calle?


Paola Reyes Bohórquez.