Tesla sumó a Dinamarca y Suiza en las demostraciones de su sistema de conducción autónoma en Europa. Busca convencer al público y reguladores europeos de que su tecnología está lista.
Tesla está en una misión de convencimiento en Europa. La compañía de Elon Musk decidió que la mejor manera de demostrar que su famoso sistema de conducción autónoma, Full Self-Driving o FSD, es seguro y funcional, es poniéndolo directamente en las manos de los posibles compradores.
Lo que empezó como un programa piloto en Alemania, Francia e Italia, donde las citas para una prueba se agotaron casi al instante, ahora se expande. Desde el pasado 9 de diciembre, los interesados en Dinamarca y Suiza también pueden reservar su recorrido de demostración. Esto en un Tesla equipado con FSD, elevando a cinco el número de países europeos donde se puede probar esta tecnología de primera mano.
La estrategia es clara: mientras las autoridades reguladoras europeas, lideradas por el organismo neerlandés RDW, autoridad de homologación de la UE, siguen evaluando con lupa si el sistema cumple con todos los estrictos requisitos de seguridad del continente, Tesla quiere crear expectativa y, sobre todo, generar confianza entre el público.

Tesla y su aprobación regulatoria
El despliegue de FSD en Europa no ha sido, ni será, un camino de rosas. El propio Elon Musk ha admitido que «armonizar los requisitos ha sido extremadamente difícil». Europa tiene una de las regulaciones de seguridad vehicular más estrictas del mundo, y el concepto de un sistema que permite que el carro «conduzca solo» en ciudad choca con normas pensadas para un conductor humano siempre en control.
Tesla argumenta que algunas de estas normas están «desfasadas» frente al avance tecnológico. Así, confía en que las «buenas experiencias de los usuarios» durante estas demostraciones sirvan de presión positiva para acelerar la aprobación final.
El proceso ahora mismo está en una fase crucial de diálogo con el RDW. Se espera que este organismo emita una decisión sobre si permite la activación comercial del FSD en Europa en 2025. Un visto bueno del RDW sería el pase de salida para que el sistema se active en todo el bloque europeo, un mercado clave y muy competitivo para Tesla.

La demostración
Durante estos recorridos, un asesor de Tesla conduce inicialmente el vehículo hasta una zona apta y segura. Una vez allí, activa el modo Full Self Driving, beta. Es importante recordar que, a pesar de su nombre, el sistema no es completamente autónomo. En tal sentido, requiere que el conductor permanezca alerta, con las manos cerca del volante, listo para tomar el control en cualquier momento.
Lo que los invitados pueden ver es cómo el auto interpreta semáforos, señales de stop, rotondas, cambia de carril de forma autónoma y navega por calles complejas gracias a su red de cámaras y su potente computadora a bordo.
El éxito de estas pruebas es vital para Tesla. Europa es el segundo mercado más importante para vehículos eléctricos después de China, y ofrecer FSD como una característica diferencial y segura podría darle una ventaja competitiva frente a marcas como Volkswagen, BMW o Mercedes, que también desarrollan sus propios sistemas de asistencia avanzada, pero con un enfoque tradicionalmente más cauteloso.
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Paola Reyes Bohórquez.






