BYD ajusta su estrategia global para enfrentar la competencia de precios tras vender 4,6 millones de carros. Así es el plan del gigante asiático.

La industria de los vehículos eléctricos atraviesa uno de sus momentos más tensos en China. Lo que hasta hace poco era una carrera de crecimiento acelerado, hoy se ha transformado en una guerra de precios que está impactando directamente la rentabilidad de las compañías. En ese contexto, BYD, el mayor fabricante del país, ha pasado de celebrar su liderazgo a adoptar una postura más cautelosa frente al futuro inmediato.

Tras la presentación de sus resultados financieros de 2025, en marzo de 2026, el presidente de la compañía, Wang Chuanfu, describió el momento actual como una “fase de eliminación brutal”, en la que solo sobrevivirán las empresas más fuertes. Por primera vez desde 2021, la compañía registró una caída en su beneficio neto anual del 19 %, alcanzando los 32.600 millones de yuanes (unos 4.500 millones de dólares), a pesar de haber superado a Tesla como líder mundial en ventas de carros eléctricos.

El retroceso financiero contrasta con el volumen de ventas alcanzado. BYD logró comercializar un récord de 4,6 millones de vehículos en 2025, lo que representa un crecimiento cercano al 8 %. No obstante, los ingresos apenas aumentaron un 3,5 %, la cifra más baja en seis años. Este desfase evidencia una caída significativa en el precio promedio de los autos, producto de los constantes descuentos aplicados para mantenerse competitivo frente a rivales como Geely, Xiaomi y Huawei.

BYD planta México.

Nueva estrategia

La presión sobre los márgenes ha llevado a BYD a tomar decisiones difíciles. Entre ellas, destaca un plan de reducción de personal cercano a los 100.000 empleados, equivalente a aproximadamente el 10 % de su nómina. Se trata del primer gran recorte laboral en la historia reciente de la empresa y refleja la magnitud del ajuste que atraviesa el sector.

A pesar del panorama, la compañía mantiene una visión estratégica. Wang Chuanfu ha insistido en que la ventaja competitiva de BYD radica en su capacidad tecnológica, respaldada por un equipo de más de 120.000 ingenieros. En esta nueva etapa, la firma busca reforzar su liderazgo mediante el desarrollo de innovaciones clave, especialmente en sistemas de carga rápida en condiciones climáticas extremas y en tecnologías de conducción autónoma.

Otro de los pilares de la estrategia será la expansión internacional. Con un mercado interno debilitado, donde las ventas han caído durante siete meses consecutivos, BYD ha puesto el foco en el exterior como vía para sostener su crecimiento. La compañía se ha fijado como meta vender 1,5 millones de vehículos fuera de China en 2026, lo que podría representar cerca de la mitad de su negocio total en el futuro.

BYD planta México.

Ventaja de BYD

En los mercados internacionales, los márgenes de ganancia son más altos, lo que permitiría compensar las pérdidas generadas por la guerra de precios en China. Además, BYD cuenta con una ventaja clave frente a muchos competidores: su integración vertical, que le permite fabricar internamente componentes esenciales como baterías y chips, reduciendo costos y aumentando su resiliencia.

Analistas del sector advierten que si una compañía del tamaño y solidez de BYD está enfrentando dificultades, el resto de fabricantes, especialmente las startups, podrían estar en riesgo de desaparecer. Actualmente, se estima que existen más de 100 marcas de automóviles en China, una cifra que llegó a superar las 300 en el auge del sector. Todo apunta a una nueva etapa de consolidación en la que solo unos pocos gigantes dominarán el mercado.

Para los consumidores europeos, este escenario representa una oportunidad y un riesgo. Por un lado, la necesidad de exportar impulsará la llegada de vehículos eléctricos a precios más competitivos. Por otro, la posible desaparición de múltiples marcas genera incertidumbre sobre la estabilidad y el respaldo a largo plazo de algunos fabricantes.

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Paola Reyes Bohórquez.