El uso de cámaras en vehículos particulares está permitido, pero su instalación y uso deben cumplir normas de tránsito y protección de datos en Colombia.

El uso de cámaras de video en vehículos, conocidas como dashcams, se ha vuelto cada vez más común en Colombia. Esto, especialmente entre conductores que buscan respaldo en caso de accidentes o conflictos viales. Aunque su instalación es legal, su uso está sujeto a condiciones específicas establecidas por la normativa vigente.

En el país no existe una prohibición directa para instalar estos dispositivos en carros particulares. De acuerdo con el Ministerio de Transporte de Colombia, su utilización es válida siempre que no se incumplan las disposiciones del Código Nacional de Tránsito, especialmente aquellas relacionadas con la seguridad vial. En este sentido, la principal exigencia es que la cámara no obstruya la visibilidad del conductor ni represente un riesgo para los ocupantes del vehículo.

La ubicación del dispositivo es clave para evitar sanciones. Expertos recomiendan instalarlo en la parte superior central del parabrisas, justo detrás del espejo retrovisor, ya que esta posición no interfiere con el campo visual y permite una grabación equilibrada de la vía. Por el contrario, ubicarla sobre el tablero, en esquinas o cerca de los airbags puede ser considerado una infracción, al afectar la conducción segura o representar un peligro en caso de accidente.

Cámaras en vehículos (Dashcams) normativa

Normativa

Además de las normas de tránsito, el uso de dashcams también está regulado por la legislación de protección de datos. La Ley 1581 de 2012 establece que la información personal, como rostros o placas de vehículos, debe ser protegida. Si las grabaciones se usan únicamente para fines privados, como sustentar un reclamo ante una aseguradora, no se aplican todas las restricciones.

Sin embargo, si el contenido se comparte en redes sociales o con terceros, se requiere el consentimiento de las personas que puedan ser identificadas, de lo contrario se vulnera el derecho al habeas data. El uso responsable del dispositivo también implica no manipularlo mientras el automotor está en movimiento, ya que esto constituye una distracción comparable al uso del celular.

Así mismo, las cámaras no deben enfocarse deliberadamente hacia espacios privados, como viviendas o interiores de otros vehículos. En cuanto a su valor legal, las grabaciones pueden ser utilizadas como prueba ante autoridades judiciales o compañías de seguros, siempre que no hayan sido alteradas y se respete la cadena de custodia. En caso de una investigación, el propietario está obligado a entregar el material si así lo solicita una autoridad competente.

Cámaras en vehículos (Dashcams) normativa

Primero la seguridad

Existen diferencias según el tipo de vehículo. En el transporte público, la instalación de cámaras es obligatoria en buses y taxis por razones de seguridad, conforme a disposiciones del Código de Policía y decisiones de la Corte Constitucional. Para los motociclistas, aunque no está prohibido el uso de cámaras en el casco, estas no deben modificar su estructura ni afectar su certificación de seguridad, según lineamientos del Ministerio de Transporte.

El crecimiento en el uso de dashcams refleja una mayor preocupación por la seguridad vial y la prevención de fraudes. No obstante, su implementación debe hacerse de manera responsable, respetando tanto las normas de tránsito como los derechos de terceros.

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Paola Reyes Bohórquez.