China lanzó una plataforma nacional que permitirá seguir cada batería desde su fabricación hasta su reciclaje. Todo en medio del crecimiento del sector y las preocupaciones por seguridad.
China puso en marcha una nueva plataforma nacional de trazabilidad para baterías de vehículos eléctricos, con la que busca reforzar el control sobre toda la cadena industrial y mejorar la seguridad en un sector en plena expansión. El sistema obligará a las empresas a registrar información detallada en cada etapa del ciclo de vida de estos componentes.
La herramienta asigna una identidad digital única a cada batería, lo que permitirá rastrear su recorrido desde la producción y su instalación en los carros, hasta su venta, retirada, reciclaje y reutilización. De esta manera, se crea una red de datos integrada entre fabricantes, distribuidores y empresas de reciclaje.
Según explicó Wang Pan, experto del Centro de Tecnología e Investigación de la Automoción de China, en declaraciones a CCTV, las compañías deberán cargar información en cada fase conforme a la normativa vigente. Esto permitirá construir una cadena cerrada de responsabilidad y facilitar el acceso a datos técnicos para empresas dedicadas al aprovechamiento de baterías.

Todo en tiempo real
Las autoridades utilizarán esta plataforma para realizar supervisión en tiempo real, emitir alertas de riesgo y coordinar información entre los distintos actores del sector. El objetivo es combatir prácticas irregulares, como el desmantelamiento ilegal de baterías, y ordenar un mercado que crece a gran velocidad impulsado por la demanda de vehículos eléctricos.
El lanzamiento se produce en un contexto de fuerte expansión de la industria energética y automotriz. China lidera el mercado global de carros eléctricos, con millones de unidades en circulación y una creciente necesidad de gestionar adecuadamente las baterías al final de su vida útil. Este crecimiento ha llevado al gobierno a reforzar las regulaciones sobre seguridad, calidad y reciclaje.
En los últimos meses, el país ha actualizado estándares técnicos y aprobado nuevas normas orientadas a elevar los requisitos de fabricación y a promover un modelo de economía circular. La reutilización de baterías en sistemas de almacenamiento energético es uno de los ejes clave de esta estrategia.

Preocupación
La medida también responde a preocupaciones recientes sobre seguridad. Durante el último año, se han registrado varios incidentes relacionados con baterías de litio, incluyendo incendios en autos eléctricos que generaron debate público. A estos se suman casos en otros dispositivos, como baterías portátiles, que provocaron incluso desvíos de vuelos y retiradas masivas por riesgos de sobrecalentamiento.
Con esta plataforma, China busca no solo fortalecer la supervisión, sino también generar confianza en una tecnología clave para la transición energética global.
Paola Reyes Bohórquez.







