Aunque los carros eléctricos ganan terreno en Europa, la mayoría de los vehículos nuevos depende de combustibles fósiles. La transición va más lenta de lo esperado.
El mercado automotor europeo vivió un hito a finales de 2025, cuando por primera vez los carros eléctricos superaron en ventas mensuales a los de gasolina. Según datos de la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles, en diciembre se comercializaron 217.898 vehículos 100% eléctricos, un 51% más que el año anterior, frente a 216.492 unidades de combustión, que cayeron 19%.
Sin embargo, este resultado puntual no refleja el panorama general. En el acumulado de 2025, los vehículos con motor de combustión interna mantuvieron una clara ventaja, con 2,88 millones de unidades vendidas frente a 1,88 millones de eléctricos. En términos de participación, los eléctricos representaron el 19,5% del mercado, mientras los de gasolina alcanzaron el 26,1%.
La diferencia se explica por el crecimiento sostenido de los carros híbridos, que se consolidaron como la tecnología dominante en Europa. Los híbridos enchufables representaron el 34,4% de las ventas totales, superando tanto a los eléctricos como a los modelos tradicionales. Aunque forman parte de la categoría de vehículos electrificados, estos modelos siguen dependiendo en gran medida del motor de combustión.

Transición energética
Este punto es clave en el debate sobre la transición energética. Si bien desde una perspectiva tecnológica se puede afirmar que el 53,9% de los autos vendidos en Europa cuentan con algún tipo de motorización eléctrica, al analizar las emisiones la realidad cambia. La suma de carros de gasolina, híbridos e híbridos enchufables indica que el 60,5% de los vehículos nuevos aún utilizan combustibles derivados del petróleo y generan dióxido de carbono.
El auge de los híbridos responde, en gran medida, a factores prácticos. Estos automotores ofrecen una alternativa más accesible frente a los eléctricos puros, eliminan la ansiedad por la autonomía, que suele rondar los 300 kilómetros en modelos a batería, y permiten recargas rápidas en estaciones tradicionales. En contraste, los eléctricos continúan enfrentando desafíos como precios más altos, dependencia de subsidios estatales en varios países y tiempos de carga que pueden extenderse por horas.
En este escenario, los híbridos enchufables, PHEV, ocupan un lugar intermedio. Estos modelos, que combinan baterías más grandes con motores de combustión, representaron el 9,4% del mercado en 2025, con poco más de un millón de unidades vendidas. Aunque tienen mayor capacidad eléctrica, su impacto sigue siendo limitado en comparación con los híbridos convencionales.

Dependencia del petróleo
Si se agrupan todas las tecnologías que utilizan combustibles fósiles, incluyendo gasolina, híbridos y PHEV, el resultado es contundente: el 69,9% de los carros nuevos vendidos en Europa durante 2025 aún dependen del petróleo. A esto se suman los vehículos diésel, que aunque en retroceso, todavía representan el 8,9% del mercado, especialmente en el segmento utilitario.
Este panorama contrasta con los objetivos climáticos globales establecidos en la Cumbre Climática de Glasgow 2021, donde más de 200 países se comprometieron a alcanzar la neutralidad de carbono hacia 2050. Aunque el crecimiento de los eléctricos es evidente, los datos muestran que la transición hacia una movilidad completamente libre de emisiones todavía enfrenta importantes desafíos.
Paola Reyes Bohórquez.








