El ambicioso Porsche de 7 puestos llegará en 2027. Conozca sus motores V6, V8 y las razones por las que no será solo eléctrico.
Según un informe del medio de comunicación especializado Autocar, después de varios años de especulaciones, el Porsche de 7 puestos será una realidad. El proyecto se conoce con el nombre clave «K1» y si inicialmente se había planteado como un vehículo 100% eléctrico, con los ajustes en la estrategia de la marca conservará motores tradicionales.
En ese sentido, la novedad que llegará a ostentar el título de ‘buque insignia’ se venderá con sistemas de propulsión de gasolina e híbridos enchufables. Aun así, Porsche no descartará la electrificación completa, pero será una alternativa que se integrará tiempo después a la gama del vehículo. Los cálculos apuntan a que se estrene oficialmente a finales de 2027.
Por ahora está previsto que sea un modelo dedicado a los mercados de China y Estados Unidos, aunque su producción se llevará a cabo en Europa. La planta del Grupo Volkswagen en Eslovaquia será su casa, junto al Porsche Cayenne y otros vehículos del conglomerado automotriz como los Audi Q7, Audi Q8, Volkswagen Passat y Skoda Superb.

Primeros datos del Porsche 7 puestos
Si bien no hay información oficial que declare las características del próximo Porsche de 7 puestos, se han recogido pistas que permiten anticipar puntos clave. Para empezar, la novedad se construirá sobre la arquitectura Premium Platform Combustion (PPC) del Grupo Volkswagen, diseñada para mantener motores de combustión de alto rendimiento con hibridación.
Siendo así, todo indica que podría ser un modelo familiar relacionado con el Audi Q9 que ofrece la misma configuración de tres filas de asientos y 7 puestos. Al mismo tiempo, la marca apostaría por un concepto versátil que permita optar por cuatro, cinco o siete asientos de acuerdo a la necesidad del cliente y las tendencias del mercado.
Sobre los aspectos mecánicos del proyecto «K1», se habla de que incorporaría motores de gasolina como un V6 turboalimentado de 3.0 litros y un V8 biturbo de 4.0 litros. Cualquiera de los dos serviría como base para alternativas híbridas enchufables, en las que se sumaría un motor eléctrico para ofrecer más potencia y reducir emisiones de carbono.

Por otra parte, lo que se puede esperar de su diseño exterior es que, sin perder la esencia de la marca, tenga una carrocería más cuadrada y de líneas más verticales. Estética que responde a su concepto de vehículo con enfoque familiar y a su mayor tamaño. Estas mismas características y su ubicación en el segmento E, lo hacen un futuro competidor de modelos con el BMW X7 y Mercede GLS.
Esta será la primera incursión de Porsche en la categoría de SUVs grandes, por lo que hay altas expectactivas sobre su propuesta.
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Jessica Paola Vera García.








