Los parqueaderos en Colombia están obligados por ley a responder por daños, robos o pérdidas de vehículos bajo su custodia. Aunque muchos se hacen los de la vista «gorda».
En Colombia, el tema de los parqueaderos de automotores siempre ha sido controversial. Pues muchas veces al presentarse robos, daños o pérdidas, estos establecimientos no se hacen responsables. Sin embargo, cuando un conductor deja su vehículo en un parqueadero público o privado de pago, automáticamente se configura un contrato de depósito.
Lo anterior significa que el establecimiento asume la custodia del carro y, por lo tanto, debe responder por: hurtos totales del vehículo, robo de autopartes y daños ocasionados mientras el carro estuvo bajo su cuidado. Incluso si el parqueadero no entrega tiquete o recibo, la responsabilidad no desaparece.
Durante años ha sido común encontrar avisos como: “Aviso importante. No nos hacemos responsables por robos, pérdidas o daños causados a su vehículo”. No obstante, este tipo de mensajes no tiene respaldo legal. Tanto la Superintendencia de Industria y Comercio como la Corte Suprema de Justicia han reiterado en distintas decisiones que esos avisos no eximen a los parqueaderos de su obligación.

¿Qué hacer si su vehículo resulta afectado?
Es decir, aunque el aviso esté pegado en la pared o impreso en el tiquete, el deber de custodia sigue vigente. Así, si un carro sufre daños o es víctima de hurto dentro de un parqueadero, el conductor puede tomar las siguientes medidas:
-
Conservar el tiquete, si fue entregado.
-
Registrar pruebas como fotos o videos del daño.
-
Buscar testigos si es posible.
-
Presentar denuncia ante la Fiscalía General de la Nación en caso de robo.
-
Solicitar la póliza de responsabilidad civil del establecimiento.
Si el parqueadero se niega a responder, la Superintendencia puede iniciar una investigación y, de comprobarse la infracción, imponer sanciones que pueden llegar hasta 1.500 millones de pesos.

Obligación que muchos desconocen
Aunque esta disposición lleva años vigente, todavía existe desinformación tanto entre usuarios como entre administradores de parqueaderos. Algunos conductores asumen que si el lugar tiene el aviso de exoneración ya no hay nada que hacer, cuando en realidad la ley los protege.
La relación jurídica es clara: hay pago por un servicio y existe una obligación de custodia. No se trata de un favor ni de una simple ocupación de espacio, sino de un contrato con responsabilidades definidas.
Paola Reyes Bohórquez.







